viernes, 23 de enero de 2009
Irene Garzón Fernández / Primera Hora
A romper el silencio.
Los actos de hostigamiento e intimidación entre estudiantes, una práctica conocida como bullying, persisten y aumentan cobijados por un “código de silencio” en la comunidad escolar, por temor a represiones y denuncias, pero ese panorama podría cambiar.
En el 2008 se aprobaron las leyes 37 y 49 para establecer mecanismos que atiendan los problemas de bullying tanto en escuelas privadas como públicas, respectivamente, al exigirles a ambos sistemas que tengan un programa que contenga políticas de prevención e intervención ante esta conducta.
Dentro de ese marco, ahora se propulsa un servicio tecnológico para romper el código de silencio que mantiene el anonimato del denunciante y que utiliza herramientas cibernéticas tan familiares para los jóvenes como son las computadoras y los teléfonos celulares.
Fernando Camareno, quien junto con el abogado Wilfredo Vázquez representa en Puerto Rico a Bully Police Organization de los Estados Unidos, explicó a PRIMERA HORA los alcances del programa que propulsan y que protegen la identidad de los denunciantes, que procesan sus quejas por correo electrónico y/o mensajes de texto.
Talk About it es un servicio de base en red con el correo electrónico y mensajes de texto que permite la comunicación anónima entre los estudiantes y la administración escolar, indicó Camareno, para describirlo como “un sistema de alarma preventivo que ayuda a los oficiales de la escuela a identificar tópicos de preocupación escolar que los lleva a la resolución de los mismos”.
El servicio se viabilizaría a través del sistema de la compañía AnComm que, según explicó, “mantiene la identidad del estudiante”.
El sistema tiene un costo de $2,995 para la licencia anual por colegio o escuela y Camareno dijo que hay varias fuentes de fondos federales disponibles para financiarlo. Para usarlo, el estudiante se tiene que inscribir, AnComm protege su identidad y le da un password. El estudiante adopta el nombre de usuario que quiera.
Camareno dijo que la única forma que la compañía AnComm puede revelar la identidad y romper el anonimato es en caso de que la vida del que está informando esté en juego; que la vida de otra persona esté en peligro; que se vaya a producir un ataque contra la institución; o que la persona esté abusando del sistema, usándolo incorrectamente, por lo que se identifica y se le bloquea el acceso al servicio.
“El beneficio clave (del sistema) es que le permite al estudiante enviar su mensaje en anonimato directamente a los oficiales de la escuela... El estudiante y el oficial de la escuela se conectan a través de este diálogo y todo será confidencial a menos que el estudiante solicite revelar su nombre”, señaló.
Según Camareno, este sistema previno 28 mil suicidios en escuelas intermedias y superiores de los Estados Unidos en los últimos dos años, siendo el estrés y el bullying los mayores tópicos que reportan los estudiantes, a base de las estadísticas.
Añadió que la Guía de Intervención en Asuntos en las Escuelas del Servicio Secreto y el Departamento de Educación de los Estados Unidos concluyó que “existe un elemento de sentido persuasivo entre los estudiantes de que el informar situaciones en la escuela, viola el código de la ley del silencio”.
Para prevenir esta conducta, agregó, las escuelas deben crear el clima de seguridad que permita al estudiante tener acceso a los mecanismos para llegar hasta un adulto u oficial de la escuela.
Presentarán el proyecto en la Asamblea Anual de la Asociación de Escuelas Privadas.





