Sigue el paro en la UPR

 
 
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Sigue el paro en la UPR

Las actividades académicas y no docentes en el Recinto de Río Piedras se detuvieron ayer casi absolutamente. (Primera Hora / Teresa Canino Rivera)

viernes, 11 de febrero de 2011
Maritza Díaz Alcaide y Sara M. Justicia Doll / Primera Hora

La presión para que la Policía salga de la Universidad de Puerto Rico cobró más fuerza ayer.

Las actividades académicas y no docentes en el Recinto de Río Piedras se detuvieron casi absolutamente debido al paro de 24 horas decretado por profesores y empleados, medida que se extendió por 24 horas más.

Líderes de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU) se reunieron por dos horas con el presidente de la UPR, José Ramón de la Torre, pero la Administración no cedió ante los reclamos de la comunidad universitaria de que la Uniformada “tiene que irse, y rápido”.

La presidenta de la APPU, María Gisela Rosado, dijo que los profesores le advirtieron ayer a De la Torre que, con la Policía en el campus, no es posible descartar un baño de sangre e, inclusive, una muerte.

En la Perla del Sur, mientras tanto, los estudiantes del Recinto de Ponce también decretaron un paro de un día, con el que se solidarizaron los profesores afiliados a la APPU y los miembros de la Hermandad de Empleados Exentos no Docentes.

Los síndicos claustrales, el síndico estudiantil y los síndicos que no nombró el gobernador Luis Fortuño también se unieron a las voces que piden la salida de la Policía de la UPR.

Marisara Pont, Isabel Picó, Marta Bustillo, Carlos Pérez, René Vargas y Waldemiro Vélez le pidieron a la presidenta de la Junta de Síndicos, Ygrí Rivera, que los reúna de inmediato para discutir el tema.

Remueve a varios agentes

El superintende de la Policía, en tanto, anunció la remoción en la UPR de varios agentes de la Fuerza de Choque que el miércoles les cayeron a puñetazos y macanazos a estudiantes de Río Piedras.

José Figueroa Sancha dijo que tomó la decisión de sacar a los agentes luego de ver en vídeo cómo éstos les dieron a los estudiantes.

“Cuando yo veo un exceso, no lo tolero. Inmediatamente los removí de la línea e inmediatamente los mandé a investigar”, afirmó el jefe de la Policía.

El Superintendente admitió que “hubo vídeos que no le gustaron” porque el uso de la fuerza “no era proporcional”.

Apuntó que los agentes actuaron contrario a las instrucciones de la Policía.

Tras los violentos incidentes del miércoles, cabe señalar que en el campus no se les vio ni el pelo a los agentes de Operaciones Tácticas.

Ante el paro de los profesores y empleados no docentes, los policías regulares mantuvieron ayer un bajo perfil , incluso cuando los primeros bloquearon las entradas al Recinto, excepto las peatonales.

Movilización solidaria

Desde temprano en la mañana, estudiantes, profesores y cientos de ciudadanos comenzaron a llegar a la UPR para solidarizarse con el paro de 24 horas.

Uno de los que acudió a manifestarse, aún con dificultad para caminar por el dolor que tiene, particularmente en el área de las costillas, fue Kevin Báez, uno de los estudiantes que fue arrestado.

Báez exhibía una laceración bastante grande en uno de los lados de su cabeza, herida que estaba inflamada. También tenía raspazos en las rodillas, dedos, manos y hombro derecho.

“No me puedo sentar porque me duele al respirar el área de las costillas. Cuando me arrestaron, un policía me dio varias patadas con sus botas de seguridad”, narró a Primera Hora el estudiante de historia del arte y filosofía.

Báez comentó que intentó ayudar a la estudiante Adriana Mulero, porque en ese momento no había ninguna mujer policía que realizara su arresto.

Cuando llega donde ella, ve en el lugar a un agente que, dijo, lo ha perseguido por su orientación sexual.

El estudiante aseguró que el guardia le llamó “pato” y ordenó, junto con un sargento, su arresto.

En cuestión de segundos, contó, lo tiraron contra las puertas de la Biblioteca José M. Lázaro y allí lo patearon.

Posteriormente fue llevado al cuartel de Monte Hatillo y después al de Manuel A. Pérez.

Ayer, otros estudiantes lucían moretones en el cuerpo, prueba de la golpiza que les dieron.

“Aquí todo el mundo quiere estudiar, pero la mayor obstrucción a ese proceso es la intransigencia, el apoyo a la Policía, la incapacidad al diálogo y el desconocimiento de cómo se trabaja en un salón de clase por parte de la rectora Ana Guadalupe”, sentenció el profesor Félix Córdova, miembro de la Asociación de Profesores Puertorriqueños Unidos (APPU).

La estudiante Zoé González, por su parte, denunció que no puede ir al baño en el Recinto sin que un guardia de seguridad la acompañe. “Es bien incómodo”, dijo. También trascendió que policías se pasan las manos por el pecho y los genitales y les gritan improperios a las alumnas. Ésa fue una de las quejas de la profesora María Canino.

Sal a la herida

El gobernador Luis Fortuño anunció ayer la composición de la nueva comisión que lo asesorará en torno a cambios a la Ley Universitaria.

Algunos de los miembros han sido férreos críticos de la actividad huelguista de los estudiantes de la institución.

Los miembros de la Comisión Asesora son el ex presidente de la Universidad, José M. Saldaña; el profesor de Ciencias Naturales Manuel Gómez; el doctor Ignacio Echenique; el doctor Santiago Vázquez; el economista Elías Gutiérrez, la presidenta de la Junta de Síndicos Ygrí Rivera y Daneris Fernández, de la Asociación de la Industria Farmacéutica.

El Gobernador sostuvo que el organismo le presentará recomendaciones sobre cómo construir un centro docente de alta calidad, comparable con las mejores universidades del mundo.

La Comisión, añadió, debe analizar el funcionamiento de nuestro principal centro docente.

Por otro lado, el Tribunal de Apelaciones paralizó ayer la decisión de la jueza Rebecca de León que declaró inconstitucional el prohibir las manifestaciones en el Recinto, y que también permitió que se matriculara el estudiante Giovanni Roberto.