Alegadamente Joel Urbina Alcaráz, de 32 años, estaba discutiendo con su pareja, la madre de la niña, cuando la menor recibió el disparo. Luego de transportarla al CDT de Guaynabo, éste huyó. (Suministrada)
jueves, 26 de enero de 2012
Actualizado hace 120 días
(creado
09:51 a.m.)
Maribel Hernández Pérez / Primera Hora
El padre de una niña de tres años que convalece en el Hospital Pediátrico de Río Piedras tras recibir una herida de bala con entrada y salida por el abdomen sigue aún evadiendo la justicia.
El hombre es buscado por la Policía como sospechoso de realizar el disparo que alcanzó al a menor en medio de una discusión con su madre, en su residencia del sector Álamo, en el barrio Santa Rosa I en Guaynabo.
De acuerdo a la pesquisa inicial, el martes a las 12:30 del mediodía, su padre Joel Urbina Alcaráz, de 32 años, estaba discutiendo con su pareja Zuleika Cruzado, de 23 años con quien lleva una relación de cuatro años, cuando se escuchó un disparo, que al presente no se ha determinado si fue un tiro de intimidación o si el ataque fue uno directo a la menor o a su madre.
Tras el disparo, la mujer observó al hombre ocultando el arma de fuego y al mismo tiempo se escuchó a la nena que estaba en el patio llorando.
Ambos la llevaron al CDT de Guaynabo, pero Urbina Alcaráz huyó de las autoridades tras ofrecer una versión inicial de que la niña fue víctima de una bala perdida.
Ayer la fiscal Esther Moreno le tomó declaración jurada a la madre de la niña, que se encuentra en su cuarto mes de embarazo, con el propósito de comenzar a levantar el expediente y radicar cargos en ausencia contra Urbina Alcaráz durante el día de hoy.
La mujer se encuentra bajo protección de las autoridades.
El padre de la niña, Zulyann M. Urbina Cruzado, tiene antecedentes penales por violación a la Ley de Sustancias Controladas y a la Ley de Armas, según su ficha tomada en septiembre del 2011. Sin embargo, no se le ha vinculado con ninguna organización criminal del área.
El hombre, que se dedica a lavar carros, en varias ocasiones se ha comunicado con familiares con intenciones de entregarse pero aún no lo ha hecho.
En la escena se ocupó un casquillo calibre .40.
La niña fue sometida el martes a una cirugía que se extendió durante una hora y 15 minutos, durante la cual el doctor Pablo Rodríguez, le tuvo que cortar varios segmentos del intestino y requirió la reparación del estómago porque la bala le perforó segmentos del intestino grueso y el delgado.





