sábado, 17 de diciembre de 2011
Héctor Aponte Alequín / Primera Hora
El reversazo al homenaje que le iba a hacer el senador del Partido Nuevo Progresista, Luis Daniel Muñiz, a Amaury Doble, el joven puertorriqueño que ganó el título de belleza internacional Mr. Earth, pone de relieve el asunto de si se debe o no rendir homenajes a las reinas y reyes de belleza.
Se ha suscitado un escándalo porque, después que le dijo que sí se lo iba a dar, se lo quita. Qué bonito. En consecuencia, el míster, bendito, ha tenido que cargar con el peso de representar y, hasta cierto punto, defender el trabajo que hacen el resto de los soberanos boricuas de la belleza.
“Entiendo que sí me merezco los reconocimientos”, dijo el “beldad” sanjuanero en entrevista con este periódico.
Para justificar que es digno de que se gaste en él parte de los $50,000 en fondos públicos que se le asignan al Senado para actividades especiales, el aspirante a actor de telenovelas, entre otras metas, ofreció dos argumentos.
El primero fue que ha conseguido “más de 10 premios para la Isla” y la ha “representado dignamente ante el mundo”. El segundo fue que es un míster, y “eso conlleva una serie de responsabilidades y labores sociales” que lo “destaca como una persona que aporta a la sociedad”.
“No sólo soy un modelo de calzoncillos”, insistió.
Empecemos con los galardones. Amaury mencionó entre éstos la mejor cara, el mejor cabello y el mejor físico. Basta con mirar sus exóticos ojos azul oscuro –si son lentes de contacto, pues no importa porque comoquiera son suyos, ¿no?–, su exuberante y lacia pollina –¡ya quisiera Lou Briel!–, y sus marcados abdominales –probablemente la envidia del “ex trovador” Julio César Sanabria–, para reconocer que, ¡contra, pues claro que semejante galán se merece ese fracatán de premios!
¿Cómo el senador penepeísta se iba a negar a rendirle honor a un joven tan destacado, que “tanta” gloria le va a dar al país con todos esos atributos... físicos?
Ahora vamos a la labor social. Amaury comentó que está visitando escuelas para concienciar sobre el maltrato a los animales y promover el uso de bolsas de basura ecoamigables.
Debe ser que es el único que realiza esta encomiable labor en Puerto Rico, si es que el legislador tomó en cuenta las campañas sociales del míster a la hora de decidir que le haría una condecoración.
O tal vez Luis Daniel Muñiz pensaba invitar al homenaje a Carla Cappalli, quien lleva más de una década luchando por esas causas, entre otros miles de puertorriqueños que, con un trabajo serio y articulado, se sacrifican para combatir la “sarna” social del abuso animal denunciándola en la Policía, estableciendo grupos de rescate y otras gestiones más allá de charlas y mensajes en Facebook y Twitter.
“Es decepcionante la ignorancia sobre esto”, lamentó Mr. Earth en reacción a un comentario de un analista que, a falta de algún dicho popular llamativo y menos ofensivo, lo tildó de “modelo de calzoncillos”.
Tal vez si hubiera recibido la frustrada condecoración, el míster hubiera tenido la plataforma para expresar un mensaje de paz y unión, que es un must en los certámenes de belleza. Hubiera podido manifestar algo así como lo que dijo el año pasado Viviana Ortiz Pastrana, Miss Universe Puerto Rico 2011, cuando recibió el suyo:
“Yo no voto por colores, simplemente escucho a la persona que está al mando de todo y, si esa persona me convence con sus palabras de que va a hacer alguna mejoría para Puerto Rico, pues ésa es la persona que merece ser representante de Puerto Rico”.






