Nota de archivo: publicada hace más de 90 días
El enorme fuego se registró en horas de la tarde el pasado 25 de diciembre, día de Navidad y de inmediato se propagó por toda el área del depósito de material vegetativo. (Suministrada)  
Vecinos del Corzo y Combate denuncian que los remanentes del fuego en el vertedero todavía se sienten.

Tres semanas han pasado desde que se registrara un enorme fuego en el vertedero de Cabo Rojo. Pero, a pesar de que las autoridades atendieron el asunto con premura, el impacto aún se siente en las zonas cercanas al área del siniestro.

Según denunciaron algunos residentes de las comunidades del Corzo y Combate, el fuerte olor a humo y a material quemado todavía se siente en el aire y ha complicado la salud de personas con problemas respiratorios.

“Las noches son insoportables. Es cuando más se siente y también en las mañanas. El olor a quemado ataca bien fuerte y casi no podemos dormir. Todavía huele bien fuerte”, confesó Keishla Negrón Corozo, de 26 años y quien es empleada de una panadería de la zona.

“Tengo una vecina que tuvo que ser hospitalizada por asma, que le empezó el 25 de diciembre, cuando el fuego y ahora mismo está grave”, agregó.

El enorme fuego se registró en horas de la tarde el pasado 25 de diciembre, día de Navidad y de inmediato se propagó por toda el área del depósito de material vegetativo. De inmediato, personal del Cuerpo de Bomberos, la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y de la corporación Eco Park, a cargo de la operación de esas instalaciones, trabajaron con el incendio y lograron controlarlo, pero necesitaron semanas para poder apagarlo por completo. La emisión de humo, sin embargo, todavía continúa.

A pesar de que según las autoridades el fuego no se propagó al área de depósito de desperdicios sólidos, algunas personas han percibido olores fuertes.

“Por las noches tengo que cerrar todas las ventanas en casa, porque el olor es sofocante. A veces me siento falto de aire. Es un olor tóxico, como si se quemara plástico”, sostuvo Juan Carlos Rodríguez, otro vecino del Corozo, una de las comunidades más cercanas al vertedero.

“El problema que tenemos en el Corozo es que hay muchas personas mayores de edad que su salud se está viendo afectada y también nos preocupa que hay dos escuelas y si la situación no se arregla a tiempo, los niños también pueden verse afectados”, subrayó.

Por su parte, Tomás Ramírez, propietario del parador El Combate Beach, indicó que, aunque su clientela no se ha visto afectada directamente, sí se siente el mal olor en toda la zona.

“En términos de la cantidad de turistas, no nos hemos afectado, pero sí se siente todavía el olor, especialmente de noche, cuando cambia la dirección del viento. Sí tengo muchos empleados que son del Corozo y otros lugares cercanos y me han contado que se han visto afectadas”, sostuvo Ramírez, quien además es presidente de la Asociación de Dueños de Paradores de Puerto Rico.

“Hay algunas noches que se siente más que otras. Sabemos que el municipio, Bomberos y Recursos Naturales están trabajando en la situación y esperamos que se resuelva pronto”, agregó.

En efecto, a través de un comunicado de prensa, el municipio de Cabo Rojo indicó que su administración buscaba alternativas para reducir la emisión de humo producto del enorme incendio.

“Conscientes del efecto adverso que provoca el humo en las comunidades aledañas de El Corozo y El Combate, y aunque el uso de agua ha reducido las emisiones de modo considerable, continuamos identificando alternativas viables para eliminarlas. Para lograrlo, comenzamos a cubrir el remanente humeante con material de la corteza terrestre”, expresó el alcalde caborrojeño, Jorge “Bobby” Ramírez Kurtz, en declaraciones escritas.

El Primer Ejecutivo caborrojeño sostuvo que “las labores diarias de extinción se han extendido hasta la medianoche, utilizando numerosos camiones cisterna, equipo pesado y personal debidamente adiestrado, para reducir los efectos del humo entre los residentes de las áreas circundantes”.

Sin embargo, algunos de los residentes del Corozo se quejaron de que no han recibido información directa de las autoridades de cuáles han sido los avances en la mitigación de los daños.

“Hasta el momento nadie se ha acercado a nosotros para orientarnos. Ellos se mantienen reportando en redes sociales, pero no han ido por las casas. Pienso que tenemos que mantener la calma y esperar”, sentenció Negrón. 

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