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Timidez en la alfombra roja

Ivy Queen sorprendió positivamente con este elegante conjunto en blanco y negro. (AP)

viernes, 22 de febrero de 2008
rosalina marrero-rodríguez / Primera Hora

Contrario a otros años, la alfombra roja de la vigésima edición de los Premios Lo Nuestro no tuvo el colorido ni el humor esperado. Al contrario, parece que los artistas les han cogido miedo a las críticas e hicieron lo posible por verse más bien que mal.

El ejemplo más claro es Ivy Queen, quien por fin logró la aprobación del crítico de moda, Rodner Figueroa.

“La Caballota” dejó las extravagacias para lucir más elegante con una blusa blanca (con un gran lazo por aquello que dice: antes muerta que sencilla) y falda larga negra. Ah, las largas uñas también eran blancas y negras. El pelo lo mantiene rubio, pero ahora en un corte sobre los hombros, al estilo paje, que igualmente le mereció algunos ¿piropos?

Esta suerte no la tuvo Elvis Crespo. El merenguero no le gustó al comentarista con su traje rosa pastel. Ni siquiera el acto de saludar al público a las afueras del American Airlines Arena sobre un automóvil, a lo Elvis Presley, le ganó puntos en el renglón de la moda.

Los tórtolos Don Omar y Jackie Guerrido llegaron tempranito y muy agarraditos de mano. Ambos vistieron diseños del puertorriqueño Luis Antonio, será para ir acostumbrándose a la idea de ser “el uno para el otro”.

Los próximos “marido y mujer” fueron recibidos por Raúl de Molina, a quien complacieron dándose en cámara un tibio besito.

Ingrid Marie Rivera, con corona incluida, acompañó al productor Luny, del dúo Luny Tunes.

Miss Puerto Rico Universe, con un vestido dorado, lució como sirena en el agua en vez de como pez en el agua, por la gran aleta, es decir, cola que arrastró toda la noche.

Dayanara Torres, en cambio, parecía una de las princesas de Disney con un diseño en encaje blanco y amarillo. Ella, como siempre, era la “Bella”, pero no se vio a ninguna “Bestia”. ¿Dónde quedó Amaury Nolasco?

Otros que llegaron muy combinaditos fueron los esposos Carmen Dominicci y Fernando del Rincón. Él, con un traje negro y corbata blanca y ella, con un reluciente vestido fucsia con cinturón negro, moldeando su figura.

El niño del reguetón Miguelito volvió a blinblinear por la alfombra roja, conducida por las también boricuas Bárbara Bermudo y Giselle Blondet.

Siguiendo la línea masculina, a los urbanos Wisin & Yandel se les observó bastante elegantes, en lo poco de ellos que se pudo ver a lo largo de la concurrida antesala.

Héctor “El Father” llegó casi iniciando la ceremonia, ¿es que no quería exponerse mucho? Total, no estuvo tan mal ataviado de negro y rojo.

Y a Samaris, ¿la vio?, ¿y vio sus brillantes plataformas? Pero lo más inexplicable es por qué siempre posa de espaldas, ¿descubrió que ése era su mejor ángulo?

Bueno, y una que no llegó a Puerto Rico, pero sí pudo estar en los premios fue la juvenil Belinda, que ahora más bien parece una integrante del grupo RBD.

La colombiana Fanny Lu, por su parte, tuvo una mejor noche que el año anterior, esta vez con un entallado traje blanco, que al menos, tuvo la bendición del odiado Rodner.

En fin, la pasarela no tuvo el brillo deseado para una noche de aniversario. Pero, recuerde, para los gustos se hicieron las alfombras.

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