El coordinador del proyecto de alcance Tanamá, Jaime Santana, dijo que en ocasiones los policías atacan con palabras soeces a los trabajadores sexuales. (Primera Hora / Heriberto Castro)
miércoles, 10 de febrero de 2010
Sara M. Justicia Doll / Primera Hora
La situación que enfrentan los trabajadores sexuales es peligrosa de por sí. Y esta vulnerabilidad se agudiza cuando el empleo se hace fuera de ley y no hay mecanismos que protejan a los participantes.
Así lo confirma el director de Amnistía Internacional, sección de Puerto Rico, el abogado Pedro Santiago.
“Estas personas se prostituyen porque, en casos, el mismo sistema a veces las obliga a eso. Adoptan esta actividad como modus vivendi, a merced de adquirir enfermedades, sufrir actos de violencia o enfrentar hasta la muerte. Es hora de preocuparnos por salvaguardar los derechos humanos de estas personas, aceptar la prostitución como una realidad y dejar a un lado el pensar si está bien o mal”, argumentó Santiago.
Esa violencia que sufren los trabajadores sexuales a veces proviene del mismo sistema como, por ejemplo, en ocasiones, de parte de los policías que intervienen en alguna redada en contra de esta población.
Según Jaime Santana, coordinador del proyecto de alcance Tanamá, en ocasiones policías atacan con palabras soeces a los trabajadores sexuales, independientemente de su orientación sexual.
“Les gritan perras, put... y otros insultos”, dijo Santana.
El director ejecutivo de Amnistía Internacional, sección de Puerto Rico, confirmó que han recibido querellas por discrimen por orientación sexual y violencia de género que muy bien pudieran tratarse de personas que son trabajadores sexuales y que pertenecen a las comunidades LGBT.
En los últimos meses ha habido un auge en la prostitución masculina, aseguró el teniente Félix Bauzó, director de la División de Narcóticos, Drogas y Control del Vicio, en San Juan. Lo atribuye a la economía y a la adicción a la droga.
“Le pedimos a los agentes que sean sensibles y capaces de intervenir correctamente respetando los derechos”, dijo Bauzó.
En Caguas, por otra parte, en lo que va de año se ha arrestado a 18 personas por prostitución, un delito menos grave que se paga con multas de $100 o $200 en la mayoría de los casos.
Durante el 2009 hubo 62 arrestos de hombres y 23 de mujeres dedicados a la prostitución.
De otra parte, en la región de Carolina en el 2009 se arrestó a 12 mujeres y un hombre.





