La emocionante victoria del quinteto turco lo coloca en la final de un Campeonato Mundial de Baloncesto por primera vez en su historia. (Juan Luis Martínez / Enviado especial)
sábado, 11 de septiembre de 2010
Actualizado hace 622 días
(creado
05:10 p.m.)
Raúl Álzaga / Enviado especial
Estambul. - La agonía fue larga, pero Kerem Tunceri se negó a dejar morir a Turquía en su casa.
En un partido en que Serbia dominó el pizarrón por casi todo el transcurso y en el que todo parecía perdido faltando cuatro segundos, Tunceri recibió el pase de saque y penetró al canasto como si su vida dependiera de ello para meter una corajuda güira restando 0.5 segundos y alzar así a Turquía a una victoria parapelos, 83-82, ante la ovación de pie de los más de 12,000 fieles que abarrotaron el Sinan Erdem Spor Salonu.
Turquía había estado abajo en el marcador desde el pito inicial salvo eb rarísimos momentos cuando lograba empatar o irse arriba por un punto. Serbia los tuvo pisoteados todo el camino con una defensa férrea que se combino con un ataque algo precipitado y descontrolado por parte de los anfitriones, pues parecía que la presión de ganar los ahogaba.
Cada vez que Turquía hacía algún avance para meterse en juego, Serbia les ripostaba con uno o dos triples para mantenerlos al margen y acrecentar su frustración.
En una secuencia, Omer Onan empató el juego a 46 puntos con 6:30 en el tercer parcial, pero el base serbio Milos Teodosic le recetó un triple y ayudó su país a gozar de un rally de 8-0 para escaparse nuevamente al frente, 54-46, restando 4:29.
Esa secuencia se fue repitiendo constantemente mientras las caras de los turcos presentes era de pura tensión y las uñas comidas eran la orden del día.
En el cuarto parcial, Serbia continuó con su excelente movimiento de balón y su puntería a distancia para tomar delantera de ocho puntos, 72-64, luego de triples de Marko Keselj y de Teodosic faltando 5:35 que parecieron inclinar la balanza a favor de los visitantes.
Pero Turquía no se quitó en defensa, peleó fuertemente por los rebotes y Tunceri se echó el equipo encima ofensivamente cuando el balón parecía una papa caliente y nadie quería la responsabilidad.
Con una güira restando 3:58 y con un triple en que no le tembló el pulso puso, por fin, a Turquía al frente, 76-75, con 3:24 en el reloj y las gradas vibrando de emoción.
No obstante, Serbia se negó a claudicar luego de haber peleado el partido tan vigorosamente y, con dos tiradas libres de Keselj recuperaron el comando, 80-79, con 28 segundos por jugar.
Ahí surgió nuevamente Tunceri con asistencia a Semih Erden para un donqueo restando 16.8 segundos que le dio ventaja a Turquía, 81-80, pero Serbia volvió a la carga con güira de Nikola Velickovic faltando sólo cuatro segundos y puso a su equipo al frente, 82-81, ante la mirada atónita de la asistencia.
¡Tanto luchar para venir a perder al final! Las caras de la gente eran de desesperación total, a punto de llanto, y algunos estaban con sus brazos alzados al cielo, como pidiéndole a Alá por ayuda divina.
Sus súplicas parecieron ser escuchadas cuando, luego de un tiempo pedido por Turquía, Tunceri se escapó para la güira de la victoria y puso a brincar al público como si todo el mundo se hubiera pegado en la lotería.
¡El frenesí colectivo era tremendo!
Pero faltaban 0.5 segundos en el reloj y Serbia tenía una última oportunidad para un milagrito de su parte.
Sin embargo, en el intento de pase de puente aéreo a Velickovic, Erden le propinó tapón y selló el triunfo de los locales.
“Fue un juego bien duro, en que tuvimos que luchar todo el camino. Pero seguimos tratando y tratando y nunca nos quitamos”, sostuvo Tunceri, que anotó 10 de sus 12 puntos en los últimos 5:14 de juego, incluyendo la cesta ganadora.
“Creo que en todos los juegos de este torneo alguien ha surgido como la figura clave porque esto es un equipo. Afortunadamente para mí, el turno me tocó a mí esta noche en un partido histórico. Es algo fascinante y estoy contento que pude responder por mi equipo bajo presión”.
Según Tunceri y su dirigente Bogdan Tanjevic, ni siquiera había una jugada específica para los cuatro segundos finales.
“La jugada era anotar a cómo dé lugar. Simplemente tuvimos suerte, Tunceri se escapó y anotó. ¿Qué más puedo decir?”, sostuvo Tanjevic.
“Yo realmente no estaba pensando en el ruido de la fanaticada. Sólo estaba enfocado en tratar de llevarle el balón a Hydayet (Turkoglu) o a Ersan (Ilyasova), pero cuando vi el hueco busqué anotar la güira y la conseguí”, agregó Tunceri.
Además de las aportaciones de Tunceri, Turquía contó con 16 puntos de Turkoglu y 14 de Onan. Serbia fue liderado por Keselj con 18 tantos, seguido por Nenad Krstic y Dusko Savanovic con 15 cada uno y Teodosic con 13 tantos y 11 asistencias.
Con el triunfo, Turquía pasa a la final a disputar la medalla de oro del Mundial 2010 ante Estados Unidos el domingo a las 9:30 p.m. (2:30 p.m. hora de Puerto Rico).
Referente a su juego final con Estados Unidos, Tanjevic indicó que la presión ya no estará del lado de su equipo a pesar de ser el anfitrión.
“Para mí, francamente, en términos de talento Estados Unidos está fuera de nuestras posibilidades. Por eso entraremos a este juego con mucha menos presión. Ellos son los favoritos. Pero tienen un defecto y es que sólo han entrenado juntos por 21 días. Creo que tenemos cierta ventaja en condición y veremos si podemos sacarle provecho”, agregó Tanjevic.
Rusia queda en el séptimo lugar
Estambul (AP). - También en la jornada de hoy, Rusia derrotó a Eslovenia, 83-78, y logró el séptimo puesto en el Mundial de Baloncesto.
Eslovenia finalizó en la octava posición.
El pívot Timofey Mozgov encestó 19 puntos y Vitali Fridzon anotó 18. Por parte de Eslovenia, el alero Bostjan Nachbar sumó 20 tantos.
Rusia y Eslovenia fueron eliminados en cuartos de final por Estados Unidos y Turquía, respectivamente. En el mini playoff por la quinta posición, España derrotó a Eslovenia y Argentina a Rusia, por lo que ambos equipos quedaron relegados a la lucha por la séptima plaza.
Argentina y España chocarán el domingo por el quinto puesto.





