Una UPR sin rejas

 
 
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Una UPR sin rejas

 (Primera Hora / Vanessa Serra Díaz)

sábado, 18 de septiembre de 2010
Maritza Díaz Alcaide / Primera Hora

Fuera los portones de la UPR.

La presidenta de la Junta de Síndicos, Ygrí Rivera, confirmó que la Universidad de Puerto Rico será una universidad físicamente abierta, medida que impediría que los estudiantes vuelvan a atrincherarse en su interior, como pasó en la huelga pasada.

“Es importante que no nos desenfoquemos. Esta universidad no se puede cerrar nunca más”, sentenció Rivera, en una entrevista con Primera Hora en la que planteó que otro cierre universitario provocaría la pérdida de la acreditación de la institución.

¿Es verdad que le van a quitar las verjas al Recinto de Río Piedras?

Sí, se le van a quitar los portones. Es parte de una universidad abierta a sus contornos. Eso está en los planes de acción que le sometimos a la Middle States.

¿No le parece que eso sería peligroso ante la situación de violencia y criminalidad que existe en Río Piedras?

Tomaremos todas las medidas al respecto, una vez eso se haga. Eso viene dentro de un plan, de la concepción de una universidad abierta.

Para la presidenta de la Junta de Síndicos las verjas convirtieron al Recinto de Río Piedras en una especie de embajada, mientras en otros países del mundo hay campus abiertos, que operan en contacto directo con las ciudades.

“Queremos, dijo, una universidad de la que la gente se sienta parte; donde haya comunicación con Río Piedras y con los pueblos de la Isla”.

La presidenta de la Junta de Síndicos admitió que, con verjas o sin verjas, las huelgas serían viables, si las mismas se llevan a cabo impidiendo que se den clases en las diversas facultades. “Claro, puede haberlas, pero tendremos que manejar eso de la forma que sea necesaria”, dijo, para luego advertir: “La huelga no es una opción ni la será jamás”.

La confirmación de que la UPR quiere librarse de sus portones fue rechazada ayer por la mayoría de los estudiantes del Recinto de Río Piedras, principalmente por consideraciones de seguridad.

En un sondeo entre estudiantes, se aludió al alto número de delitos que ocurren en ese campus, delitos que van desde los robos hasta violaciones.

Según la Policía, en 2009, en la zona donde ubica el Recinto de Río Piedras se recibieron 669 querellas de delitos Tipo I. No se precisó cuántas fueron dentro del campus.

El síndico estudiantil René Vargas, por otro lado, criticó la determinación de la administración “de abrir” la UPR.

Recalcó que esa apertura física no les ha sido consultada ni a los síndicos, ni tampoco a la comunidad universitaria, lo que representa una incongruencia con la recomendación de la Middle States Commission on Higher Education de mejorar la comunicación entre los diferentes sectores que componen la universidad pública.

“No es malo el informe”

“Ese informe (el de la Middle States) no es malo para nosotros”, opinó Rivera.

La abogada lamentó que se haya planteado públicamente que la administración universitaria sacó F en el informe oral del organismo acreditador del jueves pasado.

En cuanto a desempeño académico, señaló que la UPR “sale bien” y ése, agregó, era el aspecto más preocupante.

“Nos debieron felicitar por eso”, comentó.

Pese a que la Universidad no logró superar las deficiencias de liderato y gobernanza -y, por tanto su acreditación sigue en probatoria- Rivera manifestó que hay áreas en las que hay que mejorar, “pero nadie ha señalado que la administración carezca de ambos atributos”.

Sobre el interés de la Middle States de que la comunicación entre la comunidad universitaria sea más efectiva, la abogada subrayó que el organismo tampoco pretende “que haya anarquía, ni que unos sectores no respeten los roles y responsabilidades de los otros”. “Ellos no están hablando de una situación de caos”, dijo.

Acerca de las deficiencias fiscales -la Middle States planteó que le presentaron información financiera vieja-, Rivera sostuvo que ciertamente en la Universidad había un problema económico serio antes de que llegara la presente administración.

“Ellos lo que nos dicen es que a largo plazo tiene que haber una estructura financiera que asegure la solvencia, y eso lo vamos a hacer”, dijo, para luego subrayar que la cuota estudiantil de $800 es parte de las medidas que se han tenido que tomar para ir paliando la crisis.

“Este señalamiento (el de la deficiencia fiscal) demuestra que no hemos estado mintiendo; que estamos diciendo la verdad y que todavía tenemos que ser más restrictivos, y esa situación tiene que estar más clara ante la comunidad universitaria”, añadió.

El presidente de la UPR, José Ramón de la Torre, por su parte, se agarró del ex presidente de la Universidad Antonio García Padilla para decir que los señalamientos que hizo esta semana la Middle States lo que “evidenciaron fue su mala administración”.

De la Torre negó, asimismo, que hayan renunciado los directores de finanza y presupuesto de la Presidencia.

Se reiteró además en que el director ejecutivo de la Administración Central, Alexis Rivera Gandulla, dimitió por razones ajenas a la intervención del organismo acreditador.

“Nos reivindicaron”

El líder estudiantil Arturo Ríos celebró ayer que la Middle States “haya reivindicado” a los estudiantes de la UPR que participaron de la huelga del semestre pasado.

Según Ríos, la organización le hizo a la administración universitaria las mismas críticas que ellos hicieron durante el paro.

El presidente del Consejo General de Estudiantes del Recinto de Río Piedras afirmó que la Middle States dejó claro que los problemas de la universidad del Estado antecedieron a la huelga, y proceden la misma.

Igual que al movimiento estudiantil, destacó, a la Middle States lo que le dieron fue una información financiera vieja.

Ríos manifestó que la UPR debe dirigirla “gente nueva y capacitada”, que respete los organismos de democracia participativa en esa institución.