martes, 12 de julio de 2011
Arys L. Rodríguez Andino / Primera Hora
Si el ex secretario de Corrección Miguel Pereira no cambia de opinión y Antonio “el Chuchin” Soto sale airoso del turbio presente que le ha quitado hasta las ganas de hacer chistes, las próximas elecciones enfrentarían a dos candidatos tan distintos que es casi imposible imaginarlos en un debate político.
“Con todo el respeto al Chuchin, no hay comparación”, señaló el analista político Benny Frankie Cerezo, quien mencionó que entre Soto y Pereira “hay un mundo de diferencia”.
Como están las cosas, el analista ni siquiera cree que el legislador del Partido Nuevo Progresista (PNP) vaya a ser candidato por el distrito de Guayama.
“No creo que vaya a correr de nuevo, porque la maquinaria del PNP se va a volver contra él”, anticipó.
Cerezo no le adjudica atributo alguno al Chuchin y cree que logró la posición legislativa por carambola. “Yo creo que es de los que se fue con la ola de esperanza de la campaña de Fortuño”, analizó, y añadió que la legisladora Evelyn Vázquez también es parte de ese fenómeno.
“No tiene ninguna fortaleza política. Corrió por un distrito en el que nadie esperaba que ganara. Es un dealer de carro que hizo su campaña en una Hummer; un tipo pueblerino, vamos”, destacó.
Si Pereira tuviese que enfrentarse a Soto, tendría, a juicio de Cerezo, que hacer una campaña de contraste. “Es una persona de peso, de respeto. Fue fiscal federal, superintendente de la Policía; la persona que ha hecho las críticas más precisas a la Policía, a su composición”, expuso el también abogado.
Con la campaña de contrastes coincidió el también analista Ángel Rosa, quien entiende que Pereira y otros candidatos como él tienen que presentarse “como recursos que pueden subsistir sin el salario de la Legislatura y sin las dietas”.
“En la medida en que se marquen esos contrastes, el elector siempre va a tomar la decisión más favorable. El pueblo parece que es tonto, pero no”, aseguró un optimista Rosa. “Siempre hay ese tipo de elector que va a preferir al candidato simpático, el que sale más en televisión, aunque sea por escándalos y tonterías, pero en la medida en que eso se ha convertido en un problema, en esa misma medida va creciendo el mismo grupo de electores que está dispuesto a buscar otra cosa”.
El profesor reconoció que el Chuchin goza de cierta popularidad, aunque sea por el aspecto folclórico de su estilo.
“(Pereira) se va a enfrentar a un candidato muy popular que apela a cierto tipo de elector. No se puede enfrentar a esa elección de forma elitista. Debe ser alguien que pueda bajar a todos los niveles y subir también”, sostuvo, y añadió que no hay candidato alguno que pueda proyectar lo que no es.
Aunque considera que al PNP en ocasiones le resultaron positivas las andanzas nebulosas en las que se veía involucrado el senador, al final la posibilidad de lo ilícito podía empañar al partido.
“La capacidad de un legislador tiene que ser de cierto nivel. No puede ser que su único atractivo sea la bufonería, porque en cualquier momento mete a la colectividad en aprietos”, señaló Rosa al tiempo que aclaró que “siempre hay personajes folclóricos en la política, siempre va a estar el elector que prefiere al bufón”.
Pero hay bufones y hay bufones.
Para el analista Cerezo, el ex alcalde de Cataño, Edwin Rivera Sierra “el Amolao”, era un hombre que resolvía los problemas de la gente. “Se lo perdonaban (la payasería) porque tenía las dos cosas. Era un buen político”, declaró.
Acerca de Pereira, el abogado está seguro de que su triunfo sería una ganancia para el país porque es una persona seria, inteligente, “que no creo que esté con todas las porquerías que hacen los políticos de todos los partidos”.
¿Qué posibilidades tendría Pereira?
Depende de cuántos criminales haya en la calle. Todos los criminales van a votar en contra de Pereira. Van a estar activos contra Pereira.






