Un paraíso de frutos exóticos

 
 
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Un paraíso de frutos exóticos

Entre sus frutos está la flacourtia.

sábado, 10 de diciembre de 2011
Maelo Vargas Saavedra / Primera Hora

Cuando el profesor canadiense Jacques Landry se mudó a Aguada en el 1995, tuvo la idea de cultivar un huerto casero. Pero lo que comenzó como un pasatiempo se convirtió en Le Jardin de Tropiques: un paraíso de frutos exóticos.

Antes de establecerse en Puerto Rico, Landry -quien es oriundo de Montreal- vivió en una docena de países. Sin embargo, fue esta tierra la que le conquistó y desde el 1980 reside en Puerto Rico. Fue en ese año que estableció su cátedra de guitarra -otra de sus pasiones- en la Universidad Interamericana de San Germán.

Su gusto por las frutas exóticas se remonta a vivencias en el África tropical -donde abundan las frutas exóticas- y de sus viajes por Centroamérica y Sudamérica, donde viajó como músico de cantantes latinos en la década de los 70.

Una vez en Aguada, el canadiense empezó adquiriendo árboles locales, pero no tardó mucho en advertir que podía cosechar una variedad más amplia y se comunicó con horticultores de estados como Florida, Hawái y de países como Israel, Japón, República Dominicana, México y Australia, entre otros, para adquirir e intercambiar material.

También aprendió el arte de hacer injertos, destreza que domina bastante bien considerando que más de la mitad de los sobre 130 árboles de su finca son de esta naturaleza.

Su siembra es para el consumo de la familia Landry, allegados y amigos, pero cuando la producción es mucha, el agricultor vende alguna.