viernes, 4 de diciembre de 2009
Wilma Maldonado Arrigoitía / Primera Hora
Florida. Caminan tranquilos, no miran hacia todas partes cuando se van a montar a un carro y la mayoría no tiene rejas ni complicados sistemas de vigilancia en su hogar.
Es más, algunos residentes de Florida aseguran que duermen a pierna suelta con la puerta abierta. No viven agobiados por un miedo imaginario a lo que pudiese pasar.
En su pueblo, la incidencia criminal es baja y los crímenes violentos son prácticamente inexistentes, así lo afirman sus pobladores y así lo viven.
En lo que va de año ni un solo asesinato ha ocurrido aquí. Tampoco en el 2006 ni el 2007 se reportaron asesinatos, sólo en el 2008 ocurrieron dos homicidios, según estadísticas de la Comandancia de Arecibo.
“Nosotros vivimos tranquilos aquí, dormimos hasta con las puertas abiertas. Tampoco escuchamos de asaltos o robos”, dijo Edwin Cruz, encargado de una pizzería en el centro del pueblo. “Si pasa algo aquí, eso sería el bochinche del mes”, comentó Bryan Ambert, empleado de la pizzería.
Lindi Vidot se siente tan cómoda en su pueblo que no le gusta salir de ese territorio.
“Cuando tenemos que ir a San Juan, yo lo pienso, por el temor que me causa el problema de la criminalidad allá”, dijo la empleada municipal.
Según Vidot, en verano de este año se reportaron varios robos, pero se mejoró la vigilancia y la situación se controló.
“Yo vengo de Guaynabo y hace nueve años que me mudé aquí y vivo tranquila, sin temor. No tengo ni rejas en mi casa”, señaló Eneida Menéndez.
El policía José Crespo Cordero, que presta vigilancia al casco urbano, reconoció que existen puntos de drogas en el municipio, pero afirmó que no existen luchas por controlarlos y eso limita los crímenes violentos.






