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Desde noviembre de 2005 el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico cuenta con un protocolo para manejar casos de violencia doméstica, una forma de agresión que se cree originó la masacre en Virginia Tech. (Archivo / El Nuevo Día)

UPR tiene protocolo

miércoles, 18 de abril de 2007
Firuzeh Shokooh Valle / Primera Hora

EL RECINTO de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) tiene un “Protocolo para el manejo de situaciones de violencia en el lugar de trabajo” que uniforma los procedimientos para atender situaciones violentas.

La relevancia de la seguridad en los recintos universitarios surge luego de la masacre perpetrada el lunes por un estudiante de 23 años en el campus de Virginia Tech. Según los informes, el estudiante Cho Seung-Hui asesinó a 32 personas y luego se suicidó. A las 7:15 de la mañana mató a dos personas en un dormitorio en el recinto y unas dos horas después a los demás en un edificio donde se imparten clases.

Una teoría indica que la masacre degeneró de un caso de violencia doméstica.

El procurador del Estudiante del Recinto de Río Piedras, Hernán Rosado, explicó que el protocolo se creó en noviembre de 2005 a raíz de una orden ejecutiva -por iniciativa de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres-, que establece guías para manejar casos de violencia doméstica en las dependencias gubernamentales. En el Recinto las oficinas encargadas de implantar el protocolo son las de Protección Ambiental y Seguridad Ocupacional (Opasos), Recursos Humanos, Seguridad, Asuntos Legales y el Procurador del Estudiante.

Indicó que cuando hay órdenes de protección o querellas policiacas, se refieren a la Oficina de Seguridad. Actualmente hay cuatro sometidas por estudiantes. Pero no todas las órdenes incluyen fotos, lo que casi imposibilita identificar al agresor. Cuando no hay órdenes, el estudiante o empleado debe presentar una querella en la Oficina de Seguridad. Se les informa a decanos, directores de departamentos y profesores. Si es necesario se le cambian las secciones de clases y se escolta.

En el Recinto hay tres turnos diarios de los oficiales de seguridad. Se informó que en cada turno trabajan desde 55 (en horario diurno) hasta 20 oficiales (nocturnos). Están desarmados.

El director de Opasos, Jorge Ramos, sostuvo que los casos más serios en el Recinto han sido de agresión verbal en el contexto de violencia doméstica entre empleados. Las estadísticas de violencia doméstica en el Recinto, sin embargo, no se divulgan, contrario a las de otros delitos.

Daphne Domínguez, ayudante especial de Rectoría y portavoz de la División de Seguridad y Manejo de Riesgos, aseguró que en casos de asesinato, violación, agresión o robos se notifica inmediatamente a la Policía. Dijo que el primer paso es controlar los portones y luego restringir y desalojar el espacio donde se cometió el delito.

La administración de Virginia Tech ha sido criticada porque no desalojó y cerró el campus después del primer asesinato. La Universidad ha respondido que éste es un procedimiento complejo en una institución de 25,000 estudiantes y 2,300 acres (un acre es un poco más que una cuerda). El Recinto de Río Piedras tiene unos 19,000 estudiantes, 1,500 profesores, 2,800 no docentes y cubre 200 cuerdas de terreno. En la residencia interna viven 332 estudiantes.

“Cada campus es distinto. Cuando hemos tenido que desalojar el Recinto, lo hemos logrado en menos de media hora”, dijo Domínguez. Los funcionarios luego aclararon que el Recinto sólo ha sido desalojado parcialmente en un fuego hace casi tres años.

Aseguraron que en un caso de violencia y peligro inminente, la administración se valdría de un sistema de “radiocomunicación”, de e-mails internos y de Radio Universidad para alertar a la comunidad universitaria.

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