Los ex miembros de la Congregación Mita alegaban en la querella que el representante Luis Raúl Torres los difamó. (Archivo)
jueves, 26 de enero de 2012
Actualizado hace 120 días
(creado
04:11 p.m.)
Nydia Bauzá / Primera Hora
El grupo de ex miembros de la Congregación Mita que se querelló contra el representante Luis Raúl Torres denunció hoy que el proceso que siguió en este caso la Comisión de Ética de la Cámara de Representantes fue “viciado y discriminatorio”.
Iris Nereida Oquendo Santos, una de las 11 querellantes, dijo que el 29 de septiembre de 2011, sometieron una reconsideración de la desestimación de la querella que instaron el 24 de marzo de 2011, pero la Comisión de Ética “se ha cruzado de brazos”.
Sostuvo que la Comisión de Ética desestimó la querella a principios de septiembre pasado, con el voto de la mayoritario de la delegación penepé y el voto de la minoría popular, “en contra de toda la prueba disponible”.
En la querella alegan que el representante Torres los difamó tras haber expresado públicamente que el legislador había agredido física y verbalmente a por lo menos una docena de personas durante una vigilia de la Congregación Mita el 11 de febrero de 1995. También acusan al legislador de no hacer buen uso de sus prerrogativas y privilegios como miembro de la Cámara de Representantes durante este cuatrienio.
“Denunciamos que prueba en el expediente de la Comisión es robusta y conducente a probar que el representante Torres difamó a varios compañeros querellantes como efecto se alega en la querella y peor aún, que adelanta como mínimo el fin ilícito e inmoral de ocultar que en la Congregación Mita existe un patrón de abuso y hostigamiento sexual y psicológico contra obreras, empleadas y feligresas por parte de Teófilo Vargas Seín, quien se hace llamar Aarón”, dijo Oquendo en una conferencia de prensa en el Colegio de Abogados, acompañada de varios de los querellantes.
La querellante, quien dijo que era pastora de la Congregación y que fue víctima de actos lascivos por parte del líder mita, alegó que Torres nunca sometió evidencia ni compareció personalmente o bajo juramento ante la Comisión para rechazar las alegaciones en su contra.
“Denunciamos que desde que se anunció que se radicaría la querella, la Junta Directiva de la Congregación Mita coordinó una campaña para detener el trámite de la misma, que ha incluido llamadas, anuncios a página completa en medios de comunicación y electrónicos”, sostuvo.
También dijo que el 30 de octubre pidieron la inhibición del portavoz popular, Héctor Ferrer en el proceso porque se convirtió en candidato a alcalde de San Juan “y Torres es subalterno directo del representante Ferrer”.
Sin embargo, indicó que al día de hoy todas estas mociones permanecen pendientes de adjudicar.
“Exigimos a la presidenta de la Cámara, Jenniffer González que asuma su responsabilidad como tal y otorgue a la Comisión de Ética un plazo fijo para atender las mociones pendientes y tome acción correctiva de inmediato. Es evidente que el panel y el proceso están irremediablemente viciados”, sostuvo Oquendo.
Alegó que “los hechos de este caso son mucho más escandalosos y (sus implicaciones para la sociedad puertorriqueña y el bienestar físico y mental de los fieles Mita) mucho más graves, que las que surgen de las también serias alegaciones en contra del representante José Luis Rivera Guerra”.





