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Vicioso crimen de mujer

La occisa fue identificada por sus amistades como Glenny González. En la foto, una amiga de la víctima llega a la escena del crimen. (Primera Hora / Teresa Canino Rivera)

jueves, 24 de septiembre de 2009
Maribel Hernández Pérez / Primera Hora

Dos sicarios asesinaron a sangre fría a una joven madre, en la marquesina de su hogar en la calle Verdi, de la urbanización Reparto Valencia, en Río Piedras, mientras se disponía a salir de su residencia para llevar a su hijo de 11 meses de nacido a un cuido.

El pequeño se salvó de milagro. Su llanto incesante llamó la atención de los vecinos quienes lo pusieron a salvo de inmediato y entregaron su custodia a la Policía Municipal de San Juan.

“El nene gritaba mucho, los tiros seguramente lo asustaron”, explicó Fanny Bonilla, amiga hace cuatro años de la mujer.

La occisa, empleada en el negocio Pollo Express, en Río Piedras, fue identificada por sus amistades como Glenny González, de 27 años, conocida por sus amistades como “Morena”, natural del pueblo de Villa Vázquez, de la provincia de Montecristi, en la República Dominicana.

Ayer a las 8:00 a.m., la mujer encendió su vehículo Chevrolet Malibú del 2000, colocó a su pequeño hijo en el asiento protector y cuando salió para abrir la marquesina, fue baleada por dos pistoleros delgados, que se estacionaron frente a la calle en un auto Mazda Protegé color verde, en el que huyeron.

“Llegaron en un Mazda Protegé verde hasta ahí (señalando la entrada de la calle) y se escuchó un ¡pum, pum, pum! Y los dos individuos se montaron en el carro y se fueron”, declaró Leo de la Rosa, amigo de la occisa.

Aunque los investigadores pudieran considerar que el crimen de la mujer sea una secuela del asesinato del comerciante, sus allegados alegan que nunca fue testigo de la pesquisa.

“No fue como testigo de la Policía porque estaba recién parida y no tenía absolutamente ningún problema”, agregó De la Rosa.

En la escena surgieron otros comentarios que indicaban que la mujer, que había abandonado esa casa a raíz de la muerte de su esposo y que regresó hace dos meses, estaba siendo acechada por desconocidos y requirió la ayuda de vecinos, aunque nunca lo denunció a la Policía.

El crimen del comerciante, cuya pesquisa estaba a cargo del agente de Homicidios Edgardo Díaz, quien se encuentra en licencia militar, aún no ha sido esclarecido.

Otras versiones que se comentaban en otros círculos de reunión cerca de la escena insinuaban que el crimen pudiera relacionarse con pugnas por herencias, seguros de vida y propiedades, a las cuales no tendría derecho ya que era indocumentada.

“Era una muchacha trabajadora, dada a su hijo pero esto nos ha sorprendido” sostuvo De la Rosa.