En la lucha contra el cáncer hay que gastar mejor y no más

09/30/2012 |08:07 a.m.
Es preciso asegurar que el dinero se invierte en terapias y estrategias efectivas.

Gastar más dinero en la lucha contra el cáncer no significa necesariamente que se vayan a salvar más vidas, ya que es preciso asegurar que el dinero se invierte en terapias y estrategias efectivas, según Ramón Luengo-Fernández, autor de un estudio sobre el coste que esa enfermedad supone cada año.

"Lo que queremos decir es que no más gasto en términos sanitarios representa mejores beneficios para el paciente. Es cómo se gasta el dinero", declaró a Efe Luengo-Fernández, uno de los participantes en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica que se celebra hasta el martes en Viena.

Luengo-Fernández, del "Health Economics Research Centre" de la Universidad de Oxford, es uno de los autores de un estudio, presentando en el congreso y que evalúa en 124.000 millones de euros el coste anual que el cáncer supone a los países de la Unión Europea.

"Los Gobiernos saben más o menos cuánto gastan en cáncer, pero a lo mejor lo que no se sabe es, digamos, qué otros costes escondidos hay, como, por ejemplo, muchísima gente que se muere antes de hora, la productividad (que) se pierde o muchísima gente cuidando de pacientes con cáncer", explica el experto español.

En el caso de España, el cáncer cuesta cada año unos 8.700 millones de euros, de los que las partidas más relevantes son los 3.800 millones de euros en inversión médica y los más de 3.300 derivados de la pérdida de productividad.

Respecto al gasto per cápita, el experto español insiste en que, con unos 89 euros, España está en la misma línea que países como Francia o Italia.

"No podría comentar si el gasto (en España) es racional, pero si miramos el gasto sanitario per cápita, es parecido a nuestros vecinos franceses e italianos. España está a la media de Europa", resume el investigador.

Sobre si el estudio revela que hace falta más dinero o bien más eficacia en el gasto, Luengo-Fernández no tiene dudas.

"Hay que gastar mejor. Si hay un tratamiento que cuesta mucho y aporta muy poco beneficio o nada, pues tendría que ser el tratamiento que se corta y no uno que, a lo mejor, es muy caro pero salva a la gente al cien por cien".

Por ello, indica que a la hora de diseñar el gasto sanitario, no se trata de "cortar o aumentar dinero por sí, sino gastar el dinero de una manera eficiente".

Como ejemplo, se refiere a la diferencia entre determinados tratamientos que en Alemania son hospitalarios, con mayores costes por el ingreso del paciente, mientras que el Reino Unido se recurre al sistema ambulatorio en centros de día.

Respecto a los recortes en sanidad que algunos Gobiernos europeos están aplicando, el investigador español opina que hay partidas en las que es más peligroso ahorrar.

"Prevención, porque a lo mejor ahorramos mucho, pero los gastos de haber recortado ahora en prevención ocurrirán a lo mejor en 10, 20 o 30 años", señala, y pone como ejemplo los esfuerzos para detectar a tiempo el cáncer de mama o las campañas sobre el tabaco.