Incendio los dejó en la calle

10/03/2012 | 00:01 a.m.
Madeline Robles (al centro) duerme junto a sus tres hijos de educación especial en casa de su hermana Milagros (a la izquierda). Las acompañan en la foto una de las hijas, María Rodríguez. (jose.reyes@gfrmedia.com)  
Un fuego destruyó la casa de Madeline Robles quien espera por la ayuda del Gobierno para reconstruir su hogar

Desde afuera, a simple vista, es solo una casa que aparenta estar abandonada. Adentro, los rastros del siniestro que por poco les cuesta la vida a Madeline Robles Mendoza, a sus tres hijos adolescentes con necesidades especiales y a su madre de 92 años se hacen evidentes en el techo y las paredes calcinadas de la modesta residencia en la barriada Obrera, en Fajardo.

Desde aquel fatídico 4 de marzo pasado en el que su hija de 14 años, Sarahí, accidentalmente inició el incendio que consumió su hogar mientras jugaba a prender fósforos y lanzarlos en una caja de zapatos, Madeline solo ha recibido promesas por parte del Gobierno Municipal para reconstruir su hogar. Mientras, continúa hacinada junto a sus hijos en la casa de familiares.

“Desde marzo estamos bregando con esto. Primero nos dijeron que no habían fondos, después que nos atenderían en junio con el nuevo año fiscal, después nos pidieron que esperáramos hasta agosto y después que le diéramos chance hasta septiembre”, explicó Robles Mendoza sobre sus gestiones con la Oficina de Asuntos Federales del Municipio de Fajardo.

“La semana pasada fue la última vez que llamé y lo que me dijeron era que estaba todo tramitado, que lo que  faltaba era la firma del alcalde, pero todavía no han hecho nada”, añadió la madre soltera nacida y criada en la misma barriada.

Según explicó Madeline, a través de esa oficina municipal, se le entregaría una cantidad de dinero para costear la compra de los materiales que se requieren para reconstruir la residencia, luego que el Cuerpo de Bomberos certificara que fue pérdida total.

Sin embargo, la joven madre aseguró que la respuesta del   Municipio al solicitarles ayuda con la mano de obra para reconstruir su casa no fue la que esperaba.

“Cuando les pregunté –porque entiendo que deben tener una brigada que brega con eso– si me podían asignar gente para que me ayudara a reconstruir la casa, me dijeron que no y que ‘si lo hacemos contigo, tenemos que hacerlo con los demás’”, indicó Madeline visiblemente frustrada.

“Ahora mismo estamos bien incómodos porque nos estamos quedando en casa de mi hermana mayor, que tiene un hijo y la casa es pequeña. Me ofrecieron irme a un caserío, pero me da miedo con dos nenas adolescentes”, añadió.

Según explicó la mujer, sus tres hijos son estudiantes de educación especial y sufren varias condiciones físicas y mentales que requieren de una atención constante.

“La mayor tiene problemas de déficit de atención y depresión, la del medio tiene problemas de agresividad y asma, y el menor es el que más malito está, que sufre del corazón, tiene problemas con los riñones, la tiroides…”, explicó Madeline.

Por su parte, Milagros Robles, hermana mayor de Madeline y quien, a su vez, está pensionada por discapacidad, reiteró que las condiciones en que la madre y sus hijos están viviendo no son las más adecuadas.

“Estamos todos hacinados en una casa de dos cuartos; imagínese, cuatro jóvenes, incluyendo a mi hijo, dos adultos y una anciana de 92 años. Esta pobre mujer (Madeline) tiene que dormir sentada en una butaca y los varones en el piso en la sala”, explicó Milagros.

Milagros fue la primera en llegar a la casa y percatarse del incendio, y fue quien dio la voz de alerta a los vecinos que ayudaron a apagar el siniestro y a sacar a la familia, que resultó ilesa.

“Cuando vine a traerle comida a mami, me encuentro a la nena del medio asustada diciéndome: ‘Tití, no fue mi intención’. Y cuando veo aquellas llamas en el cuarto, salimos todos corriendo de allí y con los vecinos apagamos el fuego a cubetazo de agua limpio”, recordó.

Encaminada la ayuda

Ana Figueroa, ayudante especial del alcalde de Fajardo y directora de la Oficina de Iniciativa Comunitaria de ese municipio, adjudicó la tardanza en la entrega de materiales  al proceso normal de la gestión.

“Lo que retrasó la firma del alcalde fue el proceso de subasta que es siempre lo más que se demora. Ayer mismo (lunes) hablé con la directora de la Oficina de Asuntos Federales y ya se sometieron los documentos, y se le estarán dando los materiales a través del Departamento de Compras y esperamos que se le entreguen en una o dos semanas”, explicó Figueroa.

La funcionaria indicó que, al tratarse de fondos federales, la ley exige que el recipiente de los materiales confirme que puede conseguir la mano de obra para comenzar la reconstrucción de su hogar. En el caso de Madeline, esta no podía garantizarla.

“A través de mi oficina, conseguí varios feligreses de diferentes iglesias, que son carpinteros y contratistas retirados, que se ofrecieron como voluntarios para ayudar a esta madre a reconstruir su casa”, aseguró.