Grietas, filtraciones, insuficiencia de baños y ratones son la orden del día en plantel escolar de Carolina - VÍDEO

Por Alex Figueroa Cancel 10/14/2013 |11:50 a.m.
La directora del plantel aseguró que ha realizado múltiples gestiones para resolver los problemas que aquejan a la comunidad, pero hasta ahora las soluciones han sido superficiales. (alex.figueroa@gfrmedia.com)  
Preocupa a comunidad de la escuela superior Lorenzo Vizcarrondo la falta de atención de parte de las autoridades.

Ya no saben qué más hacer.

Desde la falta de baños suficientes para toda la matrícula, grietas y filtraciones en los salones hasta falta de personal son la orden del día en la superior Lorenzo Vizcarrondo, en Carolina. Y pese a múltiples gestiones, las autoridades gubernamentales aún no han logrado resolver la situación que afecta a unos 556 estudiantes.

Desesperados por la situación que enfrentan día a día, miembros de la comunidad escolar se comunicaron con el Ojo de la Calle de Primera Hora en busca de una solución.

Durante una visita de este medio, la directora de la escuela, Juliester Ortiz, no pudo negar la situación, al tiempo que aseguró que ha solicitado las atenciones necesarias de parte de las autoridades del Departamento de Educación.

 
Problemas de planta física en la escuela superior Lorenzo Vizcarrondo en Carolina

Grietas, filtraciones, insuficiencia de baños y ratones son solo algunos de los problemas que enfrenta el plantel escolar.


Ortiz confesó que la preocupación principal son los problemas con el servicio sanitario. El plantel, según constató el Ojo de la Calle, solo cuenta con dos baños; uno es para varones, con tres inodoros, y otro es para féminas, con cinco inodoros. Mientras, el baño de las maestras no funciona hace varios meses.

Entretanto, se observa un desnivel con grietas en el piso de varios salones de la escuela - construida a finales de la década de 1980. Según varios maestros, dicho desnivel se ha ido agravando con el pasar del tiempo.

"En la escuela está cediendo el terreno", dijo Ortiz, quien es una de las que entiende que hay consecuencias a la seguridad de los estudiantes. "Hay puertas de salones que están selladas. Eso es un riesgo a la seguridad".

Ortiz, así como maestros y estudiantes, mostraron las numerosas grietas que todavía se observan en diferentes partes de la escuela. En marzo pasado, según Ortiz, surgieron algunas nuevas y otras empeoraron, tras unos días de fuertes lluvias.

Señalaron que una consecuencia son las filtraciones. A pesar de que el día en que este medio visitó el plantel no había llovido, aún quedaban en algunos de los salones los rastros de la acumulación del agua filtrada. El maestro que daba clases allí dijo que comúnmente pide a sus estudiantes que usen repelente, pues en las mañanas se encuentran mosquitos cuando abren el salón.

En días lluviosos, también entra el agua al área de las mesas del comedor escolar. A mediados del semestre pasado, las empleadas tuvieron que colocar un letrero en la parte de afuera que indicaba a los estudiantes que no se recostaran de las paredes agrietadas.

En el segundo piso, la maestra de matemáticas Claudia Pagán mostró un área de donde cayó un pedazo de cemento. Afortunadamente, cuando ocurrió el incidente, no había estudiantes en el salón. En el salón del lado, la maestra de artes visuales Sheila Calo señaló las grietas en el techo, por donde se cuela agua que en ocasiones ha dañado trabajos de los estudiantes.

Mientras ella misma pintaba una reja que recientemente logró que le instalaran, Calo mostró también un hueco debajo del fregadero por donde alega que entran ratones.

En efecto, Ortiz admitió la otra denuncia que llegó a este medio, en cuanto a un grave problema de ratas y olores objetables. Atribuyen ambos a la cercanía de al Cementerio Municipal de Carolina. La escuela fue construida a solo unos pies de distancia, solo separados por un terreno baldío. Hacia allí se supone que descargue el agua del patio de la escuela cuando llueve, pero en cambio se acumula el agua en el plantel cuando caen fuertes lluvias.

De acuerdo con la directora, el problema de los ratones es peor en la biblioteca, que lleva cinco años cerrada porque no le han asignado un recurso para operarla. Ortiz tampoco tiene secretaria ni registradora. Esas funciones son desempeñadas por la propia directora y la trabajadora social, en la oficina que se ha habilitado en lo que era un almacén.

Ortiz aseguró que constantemente han hecho las gestiones para que se atiendan las diversas situaciones, pero siguen esperando.

"Se le ha escrito a Edificios Públicos, al Departamento de Educación, nos hemos comunicado con la oficina del secretario. Se le han mandado cartas a todo el mundo, correos electrónicos… Inclusive en una ocasión nos dieron unos números y unas direcciones para la oficina del gobernador y se hicieron. Todavía al sol de hoy, los avances han sido muy pocos", sostuvo Ortiz.

Dijo que al comienzo de este semestre escolar solamente han cortado la grama en una ocasión, se limitaron a rellenar algunas de las grietas con mezcla de cemento y colocaron cajas de "trampas" para ratones, que no han resuelto el problema.

"Hace tres años, le hicieron un tratamiento al techo. Lo que me alegó Edificios Públicos, cuando se le solicitó que volvieran a trabajarlo, es que eso estaba en un pleito legal y que hasta que no lo terminaran no podían volver a darle tratamiento al techo", comentó Ortiz.

Después de varios trabajos erráticos con una cisterna que se instaló para resolver el problema de los baños, Ortiz afirmó que "el último plomero que vino nos explicó que hacía falta una llave para disminuir la presión que sale de la escuela, porque al encenderla y el sistema de bombeo, lo que va a hacer es que la presión de agua se va a ir hacia la calle y no lo que necesitamos como tal".