¡70 años de amor y felicidad!

Por Bárbara J. Figueroa Rosa / bfigueroa@primerahora.com 08/24/2013 |
Feliciano dijo que se enamoró de Simona a primera vista, cuando esta apenas tenía 19 años. (luis.alcaladelolmo@gfrmedia.com)  
Don Feliciano y doña Simona festejaron junto a familiares y amigos siete décadas de relación matrimonial.

Canóvanas. Fue para el 1943 que don Feliciano Santos y doña Simona Trujillo comenzaron una travesía matrimonial en la que juraron amarse y respetarse, en las buenas y en las malas, durante el tiempo que estuvieran con vida.

Han pasado 70 años desde aquella promesa de amor que se hicieron, poco tiempo después de conocerse durante una visita a una iglesia que ambos frecuentaban en el barrio Cubuy, de Canóvanas.

“¡Cómo ha pasado el tiempo! Parece que fue ayer”, reflexionó don Feliciano, de 91 años, mientras observaba a los invitados que asistieron a un festín en el que celebró junto con familiares y amigos su aniversario de bodas de platino.

Él recuerda que se enamoró a primera vista de aquella muchacha de 19 años que vio en la ceremonia religiosa. “Era una pollonsita... lo más linda ella”, comentó quien, desde entonces, buscaba pretextos para pasar por la casa de la joven para echarle el ojo y lanzarle piropos.

Por su parte, doña Simona, de 90 años, contó que su esposo también tenía su encanto. “Era guapito... y me enamoré de él”, manifestó con cierta coquetería, soltando una carcajada mientras miraba con complicidad al amor de su vida.

Según se destacó durante la festividad, el papá de doña Simona no veía con buenos ojos la relación, y hasta decidió enviar a la joven a casa de una prima para “separar a los tortolitos”.

Pero como el amor todo lo vence, don Fabito –como le dicen cariñosamente a Feliciano– luchó por ver a su amada y la convenció de que huyeran juntos.

Así, en el clandestinaje, comenzó esta historia de amor que meses más tarde contó con la aprobación del progenitor de Simona quien, finalmente, les dio la bendición para que se pudieran casar.

Así las cosas la pareja se casó y procrearon cinco hijos: Abraham, Iris, Daniel, Aníbal y Nidy. Además, criaron a Wanda y Sheila.

Sobre su vida en pareja, aseguran que siempre han sido “cariñosos”. De hecho, durante la entrevista con Primera Hora siempre tuvieron sus manos entrelazadas.

“Siempre estamos así... juntitos. Bendito, y ahora que este está viejo tengo que cuidarlo más”, dijo en son de broma doña Simona, quien le dice a su esposo “nene”, mientras él le dice a ella “mother” y “mai”.

¿Cuál ha sido la clave para continuar juntos luego de tantos años?, les preguntamos.

“Yo creo que para vivir bien en matrimonio hay que tener mente y pensar bien las cosas... para pelear se necesitan dos. Si uno empieza a encender el fuego y a discutir con el otro por ahí es que se van a pique los matrimonios”, comentó el señor.

Mientras, doña Simona opinó que todas las parejas atraviesan por situaciones difíciles “pero lo mejor es calmarse y llevar la fiesta en paz”

De hecho, la pareja ha vivido momentos de mucha tensión, que inevitablemente recordaron en medio de la celebración de su matrimonio. Instantes que, como dicen, los unieron como esposos y fortalecieron su relación.

“Uno de los momentos más difíciles fue cuando uno de los nenes, Daniel, se nos murió en la guerra de Vietnam... tenía 18 años cuando se fue y a los tres meses de estar allá lo mataron”, recordó con nostalgia y los ojos llorosos don Fabito, quien hace unos años sufrió la partida de otro de sus hijos, Abraham, quien falleció a los 66 años y era paciente de Alzheimer.

“Pero gracias a Dios hemos podido superarlo y los nietos más lindos del mundo los tenemos nosotros”, agregó sobre el familión que está compuesto por 28 nietos, 48 bisnietos, cinco tataranietos... ¡y otro que viene en camino!

“Me encanta que vengan los nietos a visitarnos... hay muchos aquí que viajaron de allá afuera. Algunos ni los conocía... otros se quedaron en Nueva York”, mencionó sobre los parientes que asistieron a la celebración.

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