Agroterapia como tratamiento para el autismo

Por Bárbara J. Figueroa Rosa / bfigueroa@primerahora.com 07/08/2014 |
Ayer, un grupo de niños y jóvenes autistas comenzó a remozar el Jardín Botánico de Río Piedras, como parte de un proyecto que busca que sus participantes venzan los retos de la condición.  (angel.rivera@gfrmedia.com)  
Grupo de jóvenes y adultos con la condición remozará área del Jardín Botánico de Río Piedras.

Ayer fue un día diferente para Manuel Cámara, un adolescente que durante las próximas semanas aprenderá destrezas básicas de agricultura en el Jardín Botánico de Río Piedras, un ejercicio terapéutico que también le permitirá vencer el reto de comunicación y barreras sociales que, en ocasiones, enfrenta a consecuencia del autismo.

El muchacho forma parte de un grupo de 15 jóvenes y adultos -entre los 14 y 32 años- que participará durante el mes de julio de un proyecto de agroterapia con el que se pretende reacondicionar el Jardín Monet del emblemático parque natural.

Las manos de Manuel delataban el trabajo realizado en la tierra durante el primer día del taller, mientras su rostro reflejaba la satisfacción que le provoca la oportunidad de contribuir al remozamiento del escenario natural.

“Lo más que me gusta es que aquí todos queremos trabajar y recoger juntos los alrededores, destapar las corrientes de agua y trabajar en la tierra”, expresó el muchacho de 15 años al tiempo que destacó la importancia que tiene para él salir del ocio.

“Me gusta mucho la idea porque por lo menos estoy haciendo algo, además de quedarme todo el día en el sofá viendo televisión...”, agregó.

Precisamente, la limitación de ofertas recreativas y educativas que existen para los jóvenes y adultos con autismo fue lo que motivó a los miembros del Instituto FILIUS a proponerle a los directivos de la Universidad de Puerto Rico la idea de que fuese un grupo de esta población con la condición quienes se encargaran de restaurar el Jardín Monet, un espacio hermoso que pretende imitar el Jardín Monet de Francia pero, que con el pasar de los años, cayó en el abandono por falta de mantenimiento.

“Los servicios de salud mental están en crisis en Puerto Rico y hay que reconceptualizarlos con proyectos como estos. Tenemos que lograr que, por ejemplo, nuestros jóvenes y adultos con autismo se sientan activos y ágiles con alternativas que no solo los saquen del ocio, sino que los preparen para la vida independiente y el mundo laboral”, manifestó a Primera Hora el doctor Nicolás Linares, director de FILIUS.

Al mismo tiempo, destacó que mediante la agroterapia -un proyecto diseñado por el ingeniero Carlos Osvaldo Rodríguez, quien tiene autismo- los participantes desarrollarán destrezas cognitivas, vocacionales, de comunicación y sociales.

“Además de técnicas de jardinería, habrá terapistas del habla que ayudarán a los jóvenes en sus destrezas de comunicación. Por ejemplo, fortalecerán que se comuniquen entre sí a través del trabajo en equipo. Se les ayudará a formular preguntas cuando tienen dudas o se les motivará a describir lo que hacen”, explicó.

De hecho, el reto que representa para los participantes poder expresar lo que realizan o sienten durante el proceso de siembra fue lo que motivó a Vivian Méndez a matricular a su hijo José Eduardo, de 13 años, en el programa.

“Él está en la etapa de la adolescencia y entendemos que tiene que comenzar a desarrollar esas destrezas sociales de comunicación y qué mejor manera que a través de la agroterapia, que también fortalecerá su alma y espíritu al estar en contacto con la naturaleza”, dijo la progenitora al destacar que la experiencia también ayudará a su niño en el término académico pues recién este año se inició en un currículo regular.