Con la misión de ayudar a los necesitados

Por Daileen Joan Rodríguez 04/20/2013 |
En el lugar se ofrecerán talleres minivocacionales para la integración de jóvenes al mundo laboral. (Para GFR Media / Olimpo Ramos)  
El grupo de soldados trabaja en la construcción de un salón multiusos en el Instituto de Desarrollo Integral del Individuo en la Familia y Comunidad.

Maricao. Esa mañana del 5 de abril, como de costumbre, el sargento Josean Orengo organizó su escuadrón para enfrentar una nueva misión.

No llevarían armas, tampoco equipo protector para entrar a algún campo de batalla porque se trataba de un ejercicio inusual.

El batallón 448 de la Reserva del Ejército de los Estados Unidos en Puerto Rico se preparaba para invadir los jardines del Instituto de Desarrollo Integral del Individuo en la Familia y Comunidad (IDIIFCO), en Maricao. Allí se unirían a un grupo de voluntarios al servicio de las hermanas Dominicas de Fátima, que trabajan en el lugar ofreciendo talleres a jóvenes de lugares aislados de la zona central de la Isla para colaborar en la construcción de un salón multiusos en el que los participantes del Instituto puedan recibir talleres minivocacionales.

El contraste de uniformes de camuflaje con los hábitos blancos de las misioneras converge esta vez para esta buena causa que contribuye a que los reservistas mantengan su entrenamiento en las faenas que realizan como soldados ayudando a los más necesitados desde Puerto Rico.

Orengo, del grupo de ingeniería de la Reserva (US ARMY) destacó que la encomienda en esta ocasión, “es ayudar a la comunidad ofreciendo recursos y mano de obra donde más se necesiten”.

“En este caso, el programa le brinda ayuda al barrio Indiera Alta de Maricao sirviendo en el desarrollo de un edificio multiusos para que los miembros de la comunidad puedan desarrollarse en sus programas y talleres que aquí ofrecen”, indicó.

El cemento, la arena y piedras de la construcción que allí se levanta, y que proyectan culminar la semana que viene, no opacan la actividad que realizan las monjas dominicas. “Nuestra misión está enlazada con la de ellos (los reservistas) porque ambos estamos dando un servicio a la comunidad”, expresó la hermana Virgen de la orden fundada por Madre Dominga Guzmán para ofrecer ayuda social con dedicación a la familia.

En el 1996 ,cuando las instalaciones que albergan al instituto estaban en ruinas, los reservistas hicieron el trabajo de restaurarlas. Al pasar el tiempo surgió nuevamente la necesidad de construir, esta vez un salón para los jóvenes adiestrarse en labores de empleos minivocacionales, que luego les sirven para entrar en el mundo laboral.

Los participantes del Instituto, en su mayoría, viven en comunidades apartadas por lo que reciben transportación desde sus casas. En el lugar, se les adiestra en talleres de loza, bloque, costura y siembra, entre otros. Además, se les provee ayuda psicosocial, trabajo social, orientación y consejería.

“El gran logro de esta institución fue que el año pasado tuvimos un 98% de retención escolar. Maricao es un pueblo muy pobre, y necesita de otros medios para que los jóvenes puedan continuar sus estudios y no incidan en acciones destructivas”, dijo la hermana dominica.

Para levantar el nuevo salón, los reservistas colaboraron con la mano de obra, pero la religiosa Virgen destacó que fue necesario adquirir los materiales, que ahora el Instituto debe pagar por lo que trabajan en la organización de distintas actividades de recaudación de fondos.

“Estamos muy agradecidos con los reservistas y los voluntarios que trabajan para que esta institución de servicios múltiples se pueda mantener en pie para ayudar a otros”, expresó la hermana.

Es a través de la oficina del Mayor Carlos Cuebas, de Asuntos Públicos de la Reserva, que las comunidades pueden hacer el acercamiento para solicitar la asistencia de esta tropa especializada en labores de ingeniería, desarrollo y construcción de estructuras. En el 2012 fueron impactadas por este programa otras comunidades de Vieques, San Lorenzo, Barrio Obrero y Yauco, entre otras. Se dijo que las comunidades deben estar registradas bajo una institución sin fines de lucro para solicitar la asistencia.

Para contribuir con el Instituto puede llamar al 787-838-4002.