Contentos con su “Navidad en marzo”

Por Darisabel Texidor Guadalupe / darisabel.texidor@primerahora.com 03/27/2013 |
Jesús Quiñones y su madre, María limpian el pescado que ofrecerán a los residentes de Juana Díaz. (Para Primera Hora / Edgar Vázquez)  
La venta ha bajado, pero siguen con la esperanza de que la cosa se nivele.

Lo que manda ahora es el pescado, y en el sur están más que listos para proveerlo.

Gilberto Vera, presidente de la Asociación de Pescadores de La Playa de Ponce, expresó que, previo al comienzo de la Cuaresma, las ventas bajan, pero luego se recuperan y es una bonanza para los pescadores.

“Estos son los 40 días de más consumo de pescado en Puerto Rico”, dijo el hombre.

Añadió que los clientes buscan comer un pescado fresco, que algunos compran con tiempo ya que en la Semana Santa aumentan los compradores y el pescado se agota rápidamente.

Asimismo, Roberto Torres Gallego, quien ha dedicado toda su vida a la pesca, destacó que los peces más solicitados son el arrayao, la sierra, sama y el peje puerco.

“Salimos a pescar cada dos días y a veces el mal tiempo no nos deja salir”, sostuvo.

Otro que celebró la llegada de la Cuaresma fue Luis Avilés González, un pescador que gracias a los frutos de su trabajo pudo criar a sus 12 hijos.

“Estas son nuestras Navidades y estamos contentos”, dijo el pescador mientras limpiaba su pesca del día.

La Villa Pesquera de La Playa de Ponce reúne a 54 pescadores activos, que diariamente salen de madrugada a buscar el sustento de sus familias y es uno de los lugares donde más amantes del pescado y otros mariscos acuden en busca de pesca fresca.

Por su parte, Jesús Quiñones, pescador del sector Pastillo de Juana Díaz, señaló que con la Semana Mayor, el flujo de compradores aumenta.

“Antes la gente buscaba más pescado fresco, la economía los ha aguantado un poco”, dijo el hombre, quien junto a su madre María Quiñones preparaba las decenas de pescados para ser vendidos.

El joven pescador explicó que en su área las personas buscan langosta, carrucho y toda clase de peces.

También coincidieron en que las ventas han bajado, pero al mismo tiempo se mostraron esperanzados en que en que la situación mejore.

El fuerte oleaje y las corrientes submarinas en ocasiones no permiten una buena pesca y estos experimentados pescadores aunque sufren por no salir a trabajar optan por quedarse en tierra y evitar cualquier accidente que se les pueda presentar. Además dijo que los pescadores establecieron días alternos para salir a pescar y que todos puedan tener ganancias.

Para Iris Mercado, asidua compradora de pescado en la Villa Pesquera de Ponce, ya es una costumbre consumir pescado todo el año.

“Yo siempre compro aunque no sea Semana Santa”, comentó la compradora, quien se llevó su colirrubia fresca para prepararla a su gusto.

Sostuvo que le gusta comprar chillo y peje puerco y que está satisfecha con lo que consigue porque puede ver el pescado fresco, el que asegura distingue por los ojos y el olor.