Haitiana renace en Puerto Rico tras el devastador terremoto de 2010

Por Libni Sanjurjo / lsanjurjo@primerahora.com 04/17/2014 | 00:00 a.m.
Gerty Pierre llegó a Puerto Rico en el 2011 para estudiar una maestría en Biología de la Universidad de Puerto Rico. (teresa.canino@gfrmedia.com)  
Puerto Rico se convirtió en parte de las alternativas que le permitieron encontrar un nuevo rumbo como estudiante postgraduada

Es imposible olvidar... 

"El terremoto me dejó unas cicatrices, que nunca me voy a olvidar, pero tampoco debo dejar la vida atrás"

-Gerty Pierre

El  12 de enero de 2010 se convirtió para Gerty Pierre  en una de esas fechas imborrables  porque marcan un antes y un después en la existencia personal. Y  si quisiera desaparecerla  no podría porque unas cicatrices le recuerdan que aquel día Haití –y su vida–  tembló.

Su  casa se le cayó encima y  su cuerpo yacía  debajo de los escombros. Pero no era su momento de decir adiós: más allá del desolador panorama  le esperaba una gran oportunidad de desarrollo profesional en Puerto Rico.

 4:53 DE LA TARDE

La entonces joven de 29 años de edad, y oriunda del pueblo de  Cabaret,  había llegado a su casa tras salir de su trabajo en el Ministerio de Medioambiente  y se disponía a comer, luego de haberse sentado a ver televisión, cuando el terremoto   cambió sus planes. Desde entonces, la memoria  se le fue en blanco...

El evento ocurrió a las 4:53 de la tarde y  Gerty despertó desorientada, debajo de los escombros,  como a eso de las  4:00 de la madrugada.  Le  preguntó a su primo Ludens Extillien, quien había sobrevivido –a excepción de su sobrina de nueve años– qué había ocurrido, si el temblor solo derrumbó su casa. “Por lo que yo estoy escuchando –le respondió– parece que fue en todo Puerto Príncipe porque estoy escuchando muchos ruidos mucha gente llorando, llamando a Dios”.

Pocas horas después de haber despertado entre  aquel caos, herida e inmóvil, Gerty y su primo confiaban  en que alguien iría a sacarlos de allí, y así fue. Uno de sus sobrinos,  Herby Bristol, fue a buscarla.

“Mi sobrino empezó a llamar: '¡ Gerty! ¡ Gerty! ¡Gerty!'  Yo no podía contestar,  pero yo lo estaba escuchando, y yo le dije al muchacho (mi primo) yo no puedo contestar …  Mi voz no llega a donde están ellos,  así que trata tu de contestar”, relató.

Su primo respondió por ella y Herby  le preguntó: “¡¿Dónde está Gerty?! ¡¿Gerty está muerta o está viva?!”.

“'Sí, Gerty está viva”, le respondió el primo.

Un alivio comenzó a introducirse en la devastadora escena.  

¿Cómo te sentiste al ser rescatada?

Ahhh que tengo vida de nuevo, que me devolvieron la vida porque eso era (estar) muerta, yo no podía vivir ahí”.

Sobreviviste...

 Sí, sobreviví, gracias a Dios.

¿Muchos no?

Demasiados. Yo no puedo decir muchos, son demasiados... porque muchos no se encontraron.

Cuando miras las cicatrices en tu rostro y extremidades, ¿qué te recuerdan?

Me recuerdan siempre el 12 de enero de 2010, que nunca me voy a olvidar, nunca.

Aquel día, alrededor de 220,000 personas fallecieron tras el terremoto de  magnitud de 7.0, con epicentro localizado a 25 kilómetros al oeste-suroeste de Puerto Príncipe. Otros se convirtieron en refugiados, que llegaron a sumar 1.5 millones.  

La joven haitiana  fue llevada a un hospital asistido por médicos cubanos y poco a poco fue restableciéndose aunque  perdió la movilidad en su mano izquierda.

  Llegó el momento de preguntarse qué haría  de ahora en adelante.

 Gerty se dijo así misma: “Ya yo estoy viva. Tengo que seguir adelante con mi vida... Tengo la oportunidad que Dios me dio  para sobrevivir,  para vivir de nuevo... El terremoto  me dejó una cicatrices que nunca me voy a olvidar, pero tampoco debo dejar la vida atrás”.

La oportunidad de continuar estudios postgraduados en Puerto Rico surgió poco tiempo después   entre las ruinas para ofrecerle un rumbo distinto a su vida pero nunca desligado de Haití.

 
Gerty Pierre renació luego del terremoto del 2010 en Haití


SU PASO POR PUERTO RICO

 Las hirientes consecuencias del terremoto habían movido a personas  en la Isla a buscar alternativas  para ayudar a los haitianos a superar la crisis, entre ellas continuar estudios post graduados porque el terremoto había provocado la pérdida de profesionales en el vecino país.

Gerty se enteró de esfuerzos dirigidos a formar profesionales haitianos  a través de una  iniciativa de la  Fundación Comunitaria de Puerto Rico (FCPR) denominada Universidad Solidaria del Caribe,  que es parte del conglomerado de proyectos Nueva Haití. Gerty logró ser una de los once estudiantes becados por la organización sin fines de lucro a través del fondo de becas que promueven Somos Puerto Rico.

   Su rostro se convirtió así en uno que muestra otra de las realidades de los hermanos haitianos más allá de la pobreza o la entrada sin documentos a la Isla. Al igual que ella, 21  hombres y mujeres haitianas  lograron oportunidades educativas en la Isla luego del terremoto. “Puerto Rico decidió ayudar a Haití en los estudios”, destacó con admiración.

“A Haití no le hace falta ropa, no le hace falta comida..., lo que hace falta en Haití es ayudar a Haití a tener profesionales capacitados”, añadió.

Cuando te montas en el avión rumbo a Puerto Rico, ¿en qué pensabas?

En venir acá a estudiar y regresar para ayudar a Haití  porque Haití  me necesita y mucho, muchísimo... sobre todo para  el desarrollo sostenible.

Al llegar, su principal reto fue el idioma inglés –su principal lengua es el creole y el francés– porque el español lo aprendió a hablar mientras estudiaba un bachillerato en biología en Cuba. Sin embargo, el idioma que debía dominar para sus clases  no fue un una barrera imposible de superar porque “teníamos en mente un propósito: 'Vinimos a aprender y para salir adelante...,   tengo que quedarme, tengo que salir adelante, tengo que sacar eso, no vinimos aquí por gusto para venir y  fracasar y regresar”.

Lo logró.

EL REGRESO

En verano, Gerty terminará su maestría en Biología de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Recinto de Río Piedras, y, según planificado, regresará a Haití para buscar trabajo como profesora porque quiere ayudar a la formación de otros profesionales.

¿Cómo te preparas para enfrentar a ese nuevo Haití?

 Tengo que llegar ahí, ver como es y poder adaptarme.

Tu historia me recuerda la difícil situación económica que enfrenta Puerto Rico, ¿qué le dices al puertorriqueño?

Tienen muchas oportunidades que no tiene por ejemplo el haitiano. Aquí nosotros vinimos a estudiar en un país donde se puede ver que no tienen todo gratuito pero tienen la posibilidad de tener, que es lo que nosotros no tenemos allá, entonces, (la alternativa es)  quedarse en su país, no se vayan, para ayudar a que salgan del problema económico.

  ¿Qué significado tiene la Isla para ti?

Mucho. Puerto Rico me dio la oportunidad de hacer unos estudios superiores que no solo me van a ayudar en mi vida personal pero me van a ayudar de manera profesional, van a ayudar  a mi país. Puerto Rico tiene un lugar en mi corazón bien alto, sí.

Al mirar hacia atrás, ¿en qué piensas?

Que  he sido bendecida, que yo he sido bendecida porque mucha gente en Haití  quisiera estar donde estoy yo, pero no tuvieron la oportunidad por falta de dinero, por falta de encontrar a alguien que le de un apoyo, porque el haitiano puede estudiar puede llegar lejos pero sin ayuda no puede.

Tu vida tiene un propósito, ¿cuál es?

Mi propósito es primeramente  superarme con los estudios y el otro es Haití  (ríe), ayudar a Haití.

Para aportar al Fondo de Becas Somos Puerto Rico, escriba a cgotay@fcpr.org.