Pareja de ancianos de Río Grande vive sin luz hace dos años

Por Agustín Criollo Oquero 11/28/2013 |
Don Cándido fue operado recientemente de corazón abierto, por lo que requiere el uso de una cama de posiciones.  (ismael.fernandez@gfrmedia.com)  
Clama por la ayuda del municipio para instalar el servicio.

Río Grande. Para doña Rosa Martínez y su esposo Cándido Montañez, lo más importante es vivir los días que les restan con dignidad y en paz.

Sin embargo, la realidad no siempre es paralela a lo ideal. La inacción tanto del gobierno municipal como de las agencias estatales en proveerles los servicios esenciales, pone en riesgo el bienestar de esta pareja de septuagenarios quienes, con lágrimas en los ojos, aseguraron que están “asustados” por lo que les pueda deparar el futuro.

“Nosotros no tenemos a nadie aquí. Somos mi esposo y yo solos y estamos enfermos los dos”, aseguró entre sollozos doña Rosa, quien, a sus 70 años, es paciente de cáncer de mama.

Y es que la pareja, que vive en una pequeña parcela de terreno que adquirió a través del Departamento de la Vivienda hace dos años, carece de servicio de energía eléctrica, haciendo muy complicada la supervivencia para ambos, en especial para don Cándido, de 78 años, quien recientemente fue operado de corazón abierto y quien no puede operar su cama de posiciones y tanque de oxígeno por no tener luz.

“Pudimos conseguir esta parcelita y nos vinimos a vivir acá pero cuando nos mudamos la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) nos dice que para tener electricidad tenemos que nosotros comprar el poste de luz y el transformador por $2,272 pero, ¿de dónde vamos a sacar ese dinero si lo que recibimos es lo del Seguro Social y apenas nos da para vivir?”, cuestionó la mujer.

“La vecina, que lleva años viviendo aquí, nos dice que esta casa tenía luz antes de que nos mudáramos. Entonces, ¿qué pasa? ¿Por qué somos nosotros los que tenemos que comprar un transformador y un poste que son propiedad de ellos?”, añadió por su parte don Cándido, quien apenas puede moverse por su reciente operación.

Los ancianos aseguraron que hace dos años están esperando ayuda del gobierno municipal, que, en repetidas ocasiones, ha prometido brindarles asistencia sin haber cumplido con su palabra.

“Ahora cuando llegué de Florida fui para la oficina de José Adorno Aponte, un ayudante del alcalde (de Río Grande, Eduard Rivera Correa), que es quien les lleva prometiéndole la ayuda a mis papás desde hace dos años y él me dio su palabra de que habían conseguido la ayuda para ponerles el poste de luz pero nos ha quedado mal”, explicó por su parte Marilyn Montañez, hija de la pareja, quien reside en Estados Unidos y vino de emergencia ante la situación que enfrentan sus padres.

“Tengo que volver porque tengo un hijo con discapacidades y lo dejé allá con mi otro hermano que es paciente de cáncer también pero no puedo dejar a los viejos solos en esta situación. Ellos necesitan ayuda lo más rápido posible. Llevan dos años esperando”, aseguró visiblemente angustiada.

Esta semana de Acción de Gracias, la pareja, que depende de la ayuda de una vecina que les provee una extensión desde su residencia para que puedan tener electricidad para, al menos los enseres básicos, aseguró que pasará un día festivo muy triste ante la gran necesidad que experimentan.

Las gestiones hechas por Primera Hora para obtener una reacción de funcionarios municipales sobre el caso fueron infructuosas.

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