Pasarela para fomentar la conciencia ambiental

Por Keishla M. Carbó Otero 03/14/2013 |00:01 a.m.
Los alumnos pusieron a correr su ingenio al diseñar sus ajuares.  
Estudiantes de la escuela Julia de Burgos, en Carolina, realizaron un desfile de modas para destacar la importancia de reciclar material que termina en la basura

Ellos demuestran que todavía se pueden lograr cosas positivas”.

Con estas palabras describió Ana M. Dones, auxiliar administrativa de la escuela elemental Julia de Burgos, en Canóvanas, la labor que reflejaron los elaborados atuendos que modelaron 15 alumnas como parte de la competencia Reina del Reciclaje, de la feria científica del plantel.

Bajo el lema La ciencia y la tecnología al alcance de tus manos, las estudiantes de primero a sexto grado desfilaron con vestidos, calzados y accesorios confeccionados con materiales reciclables, como papel de periódico, cartón, bolsas plásticas y papel de estraza.

A Dones le resultó complicado  escoger las mejores  vestimentas.

“Cuando entrevistábamos a las estudiantes sobre de qué estaban confeccionados los trajes, ellas explicaban muy bien. Fue una buena competencia, excelente la elaboración de los trajes y la participación, tanto de los estudiantes como de los padres y la comunidad”, expresó la funcionaria, quien fungió como jurado junto con  Erick Falero, maestro de estudios sociales, Carmen Ducós, maestra de educación especial, y Clarimar Hance, empleada de custodia. 

Según explicó Wildalys Carrasquillo, maestra de primer grado y organizadora del evento, hacía más de tres años que  no celebraban una feria científica ni enviaban participantes a la competencia de distrito, y con esta motivaron a la comunidad a que se involucrara en actividades escolares.

“Nos dimos a la tarea de retomar la feria científica, que es una tradición del distrito y del Departamento de Educación, para que los estudiantes pasen por diferentes experiencias de aprendizaje, incluyendo el método científico. La competencia Reina del Reciclaje se da como parte de las actividades de la Semana de la Ciencia, reforzando el cuidado del ambiente y cómo nosotros podemos usar materiales reusables”, apuntó Carrasquillo.

“No esperaba una participación tan grande de los estudiantes y padres, pero de esto se trata, de hacer cosas positivas y de unirnos porque en la unión está la fuerza”, mencionó Carrasquillo.

Para Francheska Suárez López, estudiante de quinto grado y ganadora del certamen, confeccionar su ajuar con materiales reciclables fue un proceso de aprendizaje productivo. 

“Me cansé mucho (realizando el vestido), pero me gustó hacerlo y aprender a usar cosas viejas”, compartió a este medio la niña vestida con coloridos manteles plásticos, papel de aluminio y flores hechas del foam de los empaques de carne.

Al igual que Francheska, su madre, Lornna López, deseaba crear un traje “nuevo, que nadie hubiese hecho”, así que emprendieron manos a la obra día tras día. “Como ahora se está usando mucho el encaje con tela de otro color por debajo, en eso fue que pensamos  y cogimos las bandejas donde viene la carne, y todas las tardes y noches cortábamos cuadraditos para hacer las flores y les pusimos papel de aluminio. Nos tomó bastante tiempo”, señaló López. 

“Fue bien bueno el proceso porque ella (Francheska) tiene muchas ideas, ella era la que me decía: ‘Mami, házmelo así o así’, y en una que yo estaba bien agotada dije:  ‘Ay no voy hacer más nada’, me dijo: ‘Mami, yo no quiero desilusionar a la maestra de la escuela’. Ella estaba bien motivada con este trabajo”, afirmó López.

De igual forma, Dinorah Sanjurjo comentó que fue una experiencia enriquecedora para su hija, Norializ Jiménez, estudiante de segundo grado y también ganadora del concurso por su vestido confeccionado con papel de aluminio, de regalo y estraza.

“La nena estaba emocionadísima; ella quería que llegara este día. Esto ayudó mucho para motivarla a que siga hacia adelante y para que aprenda sobre el reciclaje”, indicó.

Por último, Zaida Morales, maestra de tecnología, exhortó a la comunidad a transmitir el mensaje del reciclaje a la juventud puertorriqueña.

“Estos son materiales que a veces botamos a la basura y no reciclamos. Tenemos que enseñarle a la juventud que todo lo que tenemos en la casa tiene un segundo uso”, concretó Morales.

Será la coqueta Francheska quien asista a la competencia de distrito en representación de la escuela con su esmerado vestido de componentes reciclados.