Un nuevo amanecer en Trujillo Alto

Por Francisco Rodríguez-Burns / frodriguez@primerahora.com 08/16/2013 |
Líderes comunitarios compartieron con la secretaria de la Familia, Idalia Colón, los retos que enfrenta su vecindario.  (mariel.mejia@gfrmedia.com)  
El programa Redes de Apoyo Familiar y Convivencia Comunitaria busca prevenir el maltrato infantil y promover el desarrollo económico en comunidades de alto riesgo.

Se trata de un proyecto que establece un precedente en la manera en que el Departamento de la Familia (DF) maneja el tema de prevención de maltrato de menores y el desarrollo económico de una comunidad.

El nuevo programa piloto de la agencia, Redes de Apoyo Familiar y Convivencia Comunitaria, integra grupos interdisciplinarios que estarán trabajando en horarios irregulares en varias comunidades de “alto riesgo” por el alto porcentaje de desempleo, el bajo nivel de escolaridad y la proporción de mujeres jefas de familia bajo el nivel de pobreza, entre otros factores que requieren la atención del Estado.

Tan reciente como el pasado miércoles, el DF celebró la inauguración de esta iniciativa en una instalación del programa de Comunidades Especiales que servía como centro comunal en las parcelas Ramón T. Colón, de Trujillo Alto.

El proyecto piloto se extenderá a otras cinco comunidades en Cayey, Mayagüez, Caguas, Humacao y Vieques.

En Trujillo Alto, los especialistas subcontratados comenzarán a trabajar a partir de la semana que viene en el centro comunal para orientar a los residentes e intervenir en situaciones de emergencia. Mediante la iniciativa, el Gobierno intentará establecer las condiciones para el apoderamiento comunitario e individual. El programa, cuyo costo asciende a $500,000, se evaluará para establecer su efectividad.

“Las estadísticas están allí, nos marcan las muertes de niños y mujeres. Con la prevención podemos detener lo que está ocurriendo en nuestro país. Tenemos que trabajar directamente con la comunidad y con equipos interdisciplinarios. Es la herramienta que tenemos para salvar la niñez y salvar nuestra juventud”, sostuvo la secretaria de la Familia, Idalia Colón.

Por su parte, la Coordinadora general para la Oficina del Financiamiento Socioeconómico y Autogestión, María Rivera Grajales, destacó la apertura del Gobierno para atender las necesidades de las comunidades en una forma mucho más directa y participativa.

“Para nosotros es importante que nuestros proyectos puedan ser utilizados en beneficio de las comunidades. La prevención, desde el punto de vista de apoyo comunitario, es esencial, ya que es la herramienta que nos permitirá una reinversión comunitaria”, dijo Rivera Grajales.

La unidad comunitaria en los lugares seleccionados también preparó el terreno para la intervención gubernamental. Por ejemplo, en las parcelas Ramón T. Colón, los líderes comunitarios suministraron datos sobre los retos que enfrenta su vecindario.

“Nosotros, en esta comunidad, teníamos una serie de inquietudes. Todos conocen que nuestra comunidad tiene unos factores de riesgo, pero hay mucha gente interesada en trabajar. Nosotros habíamos identificado (los factores) y estuvimos en la búsqueda de alternativas de capacitación”, indicó María Olga Tirado, quien trabaja como secretaria ejecutiva en el Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico.

“Esta es una oficina donde nos podemos dirigir y donde podemos resolver nuestras inquietudes. Eso hay que agradecerlo. Se han encontrado unas alternativas que se ajustan a nuestras necesidades”, añadió la líder comunitaria.

El concepto, según los funcionarios entrevistados, también rompe con estereotipos. El funcionario, en vez de esperar en su oficina por el ciudadano, ahora acudirá a las comunidades. Los grupos interdisciplinarios estarán compuestos por coordinadores, asistente de servicios, trabajadores sociales y psicólogos.

El Gobierno, que tiene la intención de poder presentar su proyecto en foros internacionales, incorporó elementos de otros programas de alcance comunitario que se han desarrollado en el exterior.

“Encontramos, cuando revisamos la literatura, que los proyectos de prevención más exitosos son aquellos donde se atiende el maltrato a los menores de manera preventiva en la comunidad”, dijo el psicólogo industrial, Isaac Santiago.