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¡GIGANTE! TRIUNFO PARA CAROLINA

06/14/2008 |
Rick Apodaca, de los Cangrejeros de Santurce, trata de quitarle el balón al armador de Carolina, Filiberto Rivera.  

EL CANGREJO no pudo con el gigante y habrá un nuevo campeón en la temporada 2008 del Baloncesto Superior Nacional (BSN).

En un juegazo parapelos, los Gigantes de Carolina demostraron una enorme cría al sobreponerse a un déficit de 17 puntos para derrotar anoche a los Cangrejeros de Santurce, 88-79, para pasar a la serie final del BSN y así eliminar a los campeones defensores ante cerca de 6,000 fanáticos en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot.

Como si fuera una repetición del cuarto juego de la serie final entre los Celtics de Boston y los Lakers de Los Ángeles, los Cangrejeros de Santurce llegaron a dominar el juego por hasta 17 tantos cuando faltaban 3:50 del segundo parcial, sólo para ver cómo la presión defensiva de los Gigantes los abacoraba en la segunda mitad.

Santurce entró dulzón al partido, movía bien el balón, metía la bola desde todas las esquinas y frustraba a los Gigantes con su férrea defensa.

El combo de fanáticos de Carolina lucía silente y consternado.

Pero luego del intermedio, el dirigente de los Gigantes, Joel Katz, respondió con una rotación pequeña al insertar al base Alvin Cruz por el delantero fuerte Angelo Reyes y así forzar un tempo de juego más frenético.

¡Y se viró la tortilla!

Cruz le cayó arriba a Larry Ayuso como una piraña y Filiberto Rivera le hizo la vida imposible a Orlando “Guayacán” Santiago para darles muchos dolores de cabeza a los muchachos de Rolando Hourruitiner.

A Santurce, que había tirado para un efectivo 50 por ciento en triples (12-6) en la primera mitad, se le tapó el aro, ya que los tiros abiertos que gozaron anteriormente ahora eran inexistentes.

Como si fuera poco, Alejandro “Bimbo” Carmona jugó como un hombre poseído debajo de las tablas y en la carrera en transición, mientras que Ebi Ere despertó de su letargo ofensivo para comenzar a hacer mella en la ventaja cangrejera.

Con los Cangrejeros afianzándose a una delantera de nueve tantos, 64-55, a fines del tercer parcial, Ere entró en una racha sabrosa y anotó 13 puntos en ristra por los Gigantes, incluyendo un triple, dos jugadas de tres puntos y una canasto de campo que colocaron a Carolina a sólo un punto de desventaja, 69-68, con 5:42 por jugar.

Entonces entró Rivera en acción y un canasto de triple mérito empató el juego a 71-71 con 4:58 en el reloj.

“¡Vamos, que los cogimos!”, gritaba el combo de fanáticos carolinenses.

Luego de varios empates e intercambios, Carmona les dio la ventaja definitiva con un goal tending pitado a Rick Apodaca, que puso el juego, 77-75, a favor de Carolina con 2:08 en el pizarrón.

Acto seguido, Rivera cargo a su equipo sobre sus hombros con sus constantes penetraciones al canasto, incluyendo dos corridas que les pusieron a los Gigantes al frente, 81-77, con 1:04.

Tras canasto de Richie Dalmau que mantuvo a Santurce con vida, 81-79, Tyler Brown le asestó un triple desgarrador con 36 segundos que puso el clavo final en el ataúd de los Cangrejeros.

“Habíamos visto el juego de Boston y sabíamos que podíamos venir de atrás. Jugamos una gran defensa y pudimos sacarles el juego. Este partido sólo lo comparo con el juego que gané el campeonato con Caguas en el 2006 aquí en el Choliseo”, dijo Filiberto Rivera, quien tuvo 13 puntos y seis asistencias, tras el aguerido partido de anoche.

“Ahora vamos para Arecibo. Ellos fueron los campeones y son un gran equipo, pero ellos ahora tienen que ganarse a los Gigantes”, añadió

Carolina fue encabezado por Carmona con 27 tantos y 18 rebotes y Ere con 27 puntos y 11 rebotes. Santurce fue liderado por Ayuso con 24 puntos.

Los Cangrejeros quedaron así fuera de cmpetencia de la serie final tras ganar el año pasado el campeonato ante los Capitanes, que ahora intentarán vencer a los Gigantes para completar lo que no pudieron conseguir el año pasado. La serie final comienza el próximo martes en Arecibo. Carolina, por su parte, usará el Coliseo de Puerto Rico como su casa. Si esto madura como pinta, habrá muchas emociones.