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Jones nunca se rindió

07/12/2008 |
El alero nunca dudo que pasaría el corte final y que sería uno de los 12 jugadores que integrarían la Selección. (Enviado Especial / Juan Luis Martínez Pérez)  

Atenas.- Lo último que se pierde es la fe.

De eso puede dar testimonio Joel Jones Camacho, quien partió de Puerto Rico con la Selección Nacional rumbo a los fogueos de Alemania y Eslovenia como un seguro de vida, pero a base de su esfuerzo y desempeño se ganó un puesto en el equipo.

“Cuando empaqué mis maletas, lo hice con la intención de seguirlo hasta Atenas y luego a China. Me reuní con el pastor (de mi iglesia) y mi esposa, y rezamos antes de mi partida. Así me fui tranquilo y tenía gran fe de que si hacía mi trabajo bien, las puertas se iban a abrir y me iba a quedar en el equipo”, sostuvo Jones Camacho, quien debutó con la friolera de 24 puntos ante Alemania y anotó en doble figura en dos de los restantes juegos de exhibición.

La producción ofensiva de Jones Camacho fue una alegre sorpresa para los dirigentes, así como su empeño en defender con ahínco.

“Yo reconozco mi rol. Aquí hay dos armadores de NBA, jugadores probados en ligas de Europa y yo sólo vengo a cumplir con lo que los dirigentes me pidan. Si hay que meter la bola, haré lo que esté a mi alcance para hacerlo. Pero, sé que mi labor primordial será defender, ayudar al equipo en las pequeñas cosas que contribuyen a ganar, y ayudar más en los rebotes a nivel colectivo”, dijo el jugador de los Leones de Ponce.