Condicionada la venta de los Leones

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 16 años.
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Como único los Leones de Ponce juegan en la temporada de 2011 es que el actual apoderado Helcías Bermúdez pueda vender los derechos del equipo.
De ahí surge su insistencia en que el Baloncesto Superior Nacional (BSN) reconsidere su penalidad de cinco juegos de suspensión en el auditorio Juan “Pachín” Vicéns como condición esencial para poder completar su proceso de venta.
“Las personas que quieren adquirir la franquicia no quieren heredar esa penalidad, pues no fue algo que ellos causaron ni pudieron evitar. Y el penalizarlos a ellos evitaría que yo pudiera completar la venta”, indicó Bermúdez sin revelar sus posibles compradores.
“En mi caso, no vuelvo como apoderado y prefiero recesar antes de correr con el equipo en el 2001. Si no vendo, no juego. Por eso mi insistencia en torno a que la liga considere otras alternativas a la hora de disciplinar al equipo de Ponce”.
El eje de controversia surge por los incidentes de violencia suscitados en el quinto partido de cuartos de finales el pasado mes de junio frente a los Cangrejeros de Santurce.
“De hecho, ese incidente ocurre bajo la tutela de un grupo que administró el equipo la pasada temporada, ni siquiera bajo mi supervisión y muchos menos la de los posibles nuevos apoderados. ¿Entonces, por qué penalizarnos a nosotros, especialmente como está la economía actualmente?”, dijo Bermúdez, quien venderá la franquicia en un millón de dólares.
“He invertido $1.2 millones en este equipo y no es fácil. No le debo a nadie y si se le debe a algún jugador la pasada temporada, es responsabilidad del grupo que lo administró en el 2010 y que tiene unos fondos para eso. Lo que yo quiero es vender y permitir que otros corran el equipo, pero esta suspensión no me lo permite”.

