Es la historia que nunca termina.

Cada vez salen a flote más detalles sobre el papel que alegadamente tuvo Carlos Beltrán en el esquema para robar señales de los receptores usando unas cámaras estratégicamente localizadas para transmitir avisos a los bateadores sobre los lanzamientos que iban a recibir.

Una nueva historia publicada en The Athletic hoy martes, precisa que Beltrán tuvo un rol más activo de lo que originalmente se había revelado en el esquema.

Destaca que el ahora retirado pelotero que jugó su última temporada como jugador con los Astros en el 2017 era una voz altamente respetada en el camerino de la novena, particularmente, entre los jugadores jóvenes. No obstante, se dice que Beltrán no hizo nada para detener el sistema pese a que un grupo de peloteros de la novena se expresó en contra del sistema.

En específico, The Athletic reporta que el receptor Brian McCann, con 13 años de experiencia en las Grandes Ligas, se le acercó a Beltrán para pedirle que se detuviera la práctica ilegal. Sin embargo, fue ignorado.

Además indican que Beltrán y Cora, supuestamente, fueron quienes determinaron que el sistema para decodificar los lanzamientos era lento e ineficiente. De ahí el que alegadamente buscaron a una persona para colocar el monitor más cerca del dugout.

Durante el proceso de investigación, el comisionado Rob Manfred les ofreció inmunidad a los jugadores entrevistados. En el informe final sobre los Astros, ningún pelotero fue castigado. Pero Beltrán y Cora han cargado con el peso de la culpa y perdieron sus respectivos empleos como dirigente de los Medias Rojas de Boston y de los Mets de Nueva York.

Por el momento, se desconoce cuál será el castigo que MLB determinará para Cora. Aunque Beltrán recibirá un castigo, la intachable imagen que proyectó durante su carrera de 20 años ha quedado manchada con esto y las posibilidades de una futura exaltación al Salón de la Fama de seguro encontrará detractores.