Nota de archivo: publicada hace más de 90 días

Eran otros tiempos

07/30/2008 |
José Barbosa (izquierda) y José “Fofó” Vicente, dos de los miembros originales de la primera delegación olímpica boricua, enseñan orgullosos el uniforme que utilizaron en los Juegos Olímpicos de 1948 en Londres. (Primera Hora / Juan Luis Martinez)  

¡Cómo cambian las cosas! En el marco del 60 aniversario de la primera participación olímpica de Puerto Rico, dos de los miembros de aquella delegación, José “Fofó” Vicente y José Barbosa Muñiz, no pueden evitar pensar en los contrastres entre el deporte que ellos practicaron y el de hoy.

“En aquel tiempo era primitivo en cuanto a equipo, organización… Hoy en día está la tecnología y la competencia envuelta con factores económicos. Muchos de los atletas son millonarios. En aquel momento estaba totalmente prohibida la más mínima recompensa”, expresó Vicente, quien fue el primer abanderado olímpico de Puerto Rico.

Vicente y su compadre Barbosa Muñiz quedaron entre los mejores diez pertiguistas del mundo en los Juegos Olímpicos de Londres de 1948. También quemaron la liga en la región de Centroamérica y del Caribe. Y para lograrlo ellos mismos preparaban todo el escenario de entrenamiento.

“En la preparación éramos colegas, amigos”, dijo Barbosa Muñiz. “Yo saltaba en casa de Fofó y a veces él saltó en mi casa. Saltábamos en sitios que habíamos preparado nosotros mismos. Eso no es tan fácil para que lo puedan hacer los muchachos ahora”.

Vicente explicó que lo único que necesitaban era “un truck de arena, una bambúa –que la cortaba o la compraba en el sport shop, a peso el pie. Por 12 o 14 pesos compraba una bambúa, se hacía un hoyo en la tierra y uno caía en la arena”.

Barbosa añadió que las cosas eran como eran y las circunstancias no se consideraban obstáculos.

“Nosotros, bueno, aparte de saltar con pértiga, saltábamos alto, tirábamos disco y jabalina… la jabalina la tirábamos con una bambúa finita porque no teníamos jabalina”, dijo Barbosa Muñiz, quien décadas después fue el primer secretario del Departamento de Recreación y Deportes.

“Ahora hay algunos de los muchachos que se sacrifican, pero es porque es como un trabajo. Para nosotros no era un trabajo, era el tiempo de uno de placer, de uno gozar”, agregó.

El también autor del libro La era de oro del atletismo Puertorriqueño (1930-1960) sostiene que al menos en atletismo no ha habido un avance de Puerto Rico. “La razón principal es que cuando éramos jóvenes, en las Olimpiadas el evento más importante era el atletismo y se practicaba en las escuelas”, sostuvo. “Ahora, el atletismo es uno de muchos deportes que se practican en las Olimpiadas”.

Para Vicente también es importante destacar que antes “había muchas menos maneras de divertirse. No había televisión. Así que había más interés en el deporte”.

Si algo entienden que no cambia, no importa la época, son los valores que deben motivar a cualquier miembro de una delegación nacional.

“Yo expresaría el deseo grande de que la delegación que sale a Pekín en unos días, que tenga éxito en su lucha”, afirmó Vicente. “Si es posible ganar, pues bien, pero que luchen de forma limpia, echando el resto, que con eso cumplen”.