Nota de archivo: publicada hace más de 90 días

Marcos Torregrosa dispuesto a ayudar al MMA local

Por Raúl Álzaga / [email protected] 05/07/2013 |00:51 a.m.
Marcos Torregrosa, campeón mundial master de Jiu Jitsu (sentado, en el centro) junto con participantes de su seminario celebrado este fin de semana en el Club de Lucha Sparta de San Juan. (Suministrada)  
El campeón mundial master de Jiu Jitsu estuvo el pasado fin de semana en Puerto Rico.

Por varios años el deporte de las artes marciales mixtas ha tratado de despuntar en la Isla con varios peleadores prometedores tratando de hacer nombre desde el 2008. 

Desde ahora pueden contar con un aliado en Marcos Torregrosa, boricua campeón mundial master de Jiu Jitsu, quien este pasado fin de semana estuvo de regreso en Puerto Rico para conducir un seminario ante una treintena de participantes de varias escuelas de Behring Jiu Jitsu  en el Club de Lucha Sparta de San Juan.

“Aunque vivo y entreno en Sacramento, California siempre he estado a las órdenes para ayudar a cualquier peleador boricua que aspire a subir al máximo nivel en MMA”, dijo Torregrosa, quien fue entrenador de Urijah Faber, uno de los mejores peleadores en las 135 libras en Ultimate Fighting Championship y ex campeón en la extinta World Extreme Cagefighting.

“Entrené con Urijah cuando él vivía en Sacramento. Es muy buen luchador y trabajamos su Jiu Jitsu. Luego él se mudó y formó su propio gimnasio. Pero de la misma forma que trabajé con él me gustaría poder aportar mi granito con los peleadores boricuas que vengan subiendo”.

Sin contar peleadores elite de ascendencia boricua activos en UFC o Bellator como Eddie Álvarez, Anthony Pettis, Lyman Good y Dennis Bermúdez, en Puerto Rico existen otros que se están labrando camino como Elvin “El Bandido” León Brito, Christian “La Máquina” Rodríguez, Jason Ramos y Danny “El Dragón” Rodríguez.

“Sería bueno trabajar con algunos de ellos y poder ayudarlos a elevar su nivel de pelea. Todo lo que pueda hacer por el MMA en Puerto Rico, estoy a la disposición”, dijo Torregrosa.

Durante su seminario en Puerto Rico, Torregrosa enfatizó en transiciones avanzadas de piso para buscar rendiciones de brazos o estrangulaciones. El mismo tuvo cuatro horas de duración.