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Roller Derby: pura pasión sobre patines

05/28/2011 |
Las chicas que integran la Wicked Island Roller Derby League of Puerto Rico se reúnen tres veces en semana para entrenar. Arriba, gran parte del grupo posa luego de una práctica.  (Primera Hora / Juan Luis Martínez)  

Cae la noche y cerca de 15 muchachas hacen su llegada a la cancha de baloncesto bajo techo en Saint Just, Carolina.

Pero no llevan una bola de baloncesto ni tampoco se van a sentar en los bleachers a ver jugar a los chicos. Se ponen sus patines y, como cualquier otro atleta, empiezan a practicar. Algunas saben patinar más que otras, pero no importa. Todas están haciendo lo que más les gusta y algo que, a la larga, esperan que se desarrolle en Puerto Rico.

El roller derby llegó a la Isla y chicas como Eva Rodríguez, Sindia Pérez, Carla Rodríguez y el resto de la liga Wicked Island Roller Derby League ha incorporado los patines a la rutina de sus vidas y ahora busca respeto en el ámbito deportivo. Claro, al roller derby le falta un mundo para alcanzar el nivel de popularidad que ocupan deportes como el voleibol, tenis o baloncesto entre las chicas puertorriqueñas, pero eso no les quita el sueño.

“Es una alternativa para la gente que se siente sedentaria, que no le gusta el baloncesto. A mí particularmente no me gusta el baloncesto, lo encuentro aburrido; el béisbol tampoco me gusta. Siempre me gustó patinar, así que es una alternativa”, dijo Eva “Dreamcrusher” Rodríguez, presidenta de la liga.

La liga Wicked Island se formó el pasado enero por un grupo que se dividió de la liga Tropic Terrors. Actualmente, la liga se encuentra en el proceso de reclutamiento para formar equipos en San Juan, Bayamón, Caguas, Arecibo y Ponce.

Desde chicas de 18 años hasta otras más adultas, el grupo presenta una llamativa variedad y química que no se ven muy a menudo. Estudiantes, meseras, cocineras y diseñadoras, entre otras, compiten de tú a tú en el roller derby. Algunas tienen tatuajes y usan pantalones cortos; otras prefieren taparse más y evitar los tatuajes. Pero los gustos no importan, ya que el lema es sencillo: “Ninguna patinadora se queda atrás”.

“No discriminamos y tratamos de que sea un espacio cordial, que sea algo recreativo. Que nos ayude también a ejercitarnos sin sentir que estamos haciendo ejercicio. Es cuestión de crear una comunidad, que uno es lo que quiere ser a través de un deporte”, comentó Pérez, quien usa el apodo “Miss Tumbacocos”.

A través de las redes sociales, las chicas ya han sido invitadas a foguear contra ligas de otros países como Colombia y México, pero aún no cuentan con los recursos económicos para hacerlo. Incluso, una de las mayores dificultades ha sido encontrar una cancha fija para entrenar, por lo que esperan que el crecimiento del deporte las ayude a que las autoridades deportivas y municipales las tomen más en serio.

“Prácticamente estamos usando canchas sin autorización. El deporte se juega en cancha con piso liso, pero en la Isla no existen... Lo que queremos es que el deporte se quede en el país, que la próxima generación de nenas, en 10 años, tengan la oportunidad de escoger el roller derby como un deporte”, subrayó Rodrígurez.