Es una dura en ajedrez a pesar de estar perdiendo visión -VÍDEO
La niña Natasha Morales ama el ajedrez y no ha dejado que su poca visibilidad le impida competir internacionalmente.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
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La ponceña Natasha Morales, de 14 años de edad, ama tanto el ajedrez que está dispuesta a perder la poca visibilidad que le queda con el objetivo de continuar representando orgullosamente a Puerto Rico en competencias internacionales.
La joven estudiante de la escuela intermedia Antonio Paoli, en Ponce, es ciega legal desde que nació de forma prematura a los seis meses y medio. Por su ojo izquierdo, no ve nada y, por el derecho, tiene visión de 20/400.
Pero eso no fue obstáculo para conseguir la clasificación al Campeonato Mundial Escolar de Ajedrez, en Grecia, y hacia allá espera dirigirse esta misma semana, si es que consigue reunir el dinero para el viaje.
“Mi primera competencia internacional fue los Centroamericanos de Ajedrez, en Colombia, en el 2010 y me fue mal”, confesó Natasha, quien aprendió a jugar en la clase de educación física de séptimo grado con el profesor Mario Ortiz.
“Allá quedé en los últimos lugares y ahí dije que yo podía y quería llegar lejos porque solo llevaba cuatro meses jugando”, recordó la simpática niña en entrevista con Primera Hora en el salón de clases.
Hace unas semanas, Morales se colgó la medalla de oro en el Panamericano de Ajedrez en Trinidad y Tobago, donde obtuvo el pase al Mundial en Grecia, viaje que deberá emprender este sábado, 4 de mayo.
Sin embargo, por falta de recursos económicos, su familia no ha podido comprar los pasajes, reservar la hospedería, y mucho menos, separar un dinerito para los gastos extras de ella y su padre, Wilberto Morales, quien es su lazarillo. Pero eso no ha desanimado a Natasha, quien juega todos los días por horas para mejorar su nivel.
“Yo me siento frente al contrincante en el tablero normal y Natasha se sienta a mi lado con su tablero especial. Yo le digo a ella las jugadas que hace su contrincante y el tiempo de juego, y ellas las marca en su tablero especial”, explicó Morales.
“De igual forma, las jugadas que hace ella en el tablero especial, yo las hago en el tablero regular. Ella se sabe ese tablero a la perfección. Puede jugar con los ojos vendados”, dijo el orgulloso padre, y su hija interrumpió de inmediato para agregar: “Si yo quedo ciega, puedo seguir jugando”.
“Ella juega una partida de memoria, es un juego verbal y sin tablero”, destacó Morales, quien junto con su esposa Sheila Santos apoyaron a su hija desde que decidió dejar la natación por el ajedrez.
Natasha practica el juego verbal con su entrenador, Luis Sosa. “Ese es el mejor ajedrez que se puede jugar”, manifestó la tricampeona de nivel intermedio del torneo de ajedrez de la Liga Atlética Escolar (LAE). “En ese juego uno tiene el tablero en la mente. Él dice las jugadas, y yo digo las mías y llevamos el juego en la mente. No se necesita tablero para nada”, dijo con una enorme sonrisa.
El papá de Natasha explicó que, por el esfuerzo que hace ella y las horas de juego, la visión de su ojo derecho sigue disminuyendo.
“Ella ha perdido mucha visión desde que empezó en el ajedrez, pero ella se siente bien jugando. Estamos preparados para eso (pérdida completa de la visión) y ella también. Ella ya está tomando clases aquí en la escuela para usar el bastón, de movimiento y coordinación”, indicó Morales.
Pero Natasha sigue enfocada en su juego y cómo mejorarlo cada vez más.
“Me he puesto como meta practicar y practicar para ir a otros mundiales y conseguir la medalla de oro. Esa es mi aspiración, conseguir la medalla de oro para Puerto Rico en un mundial”, expresó la líder del club de ajedrez de su escuela.
“Estoy cogiendo clases y practico todos los días en mi casa con los programas de ajedrez que hay en el Internet”, indicó. “Hasta el momento, me siento contenta de todo lo que he logrado y espero lograr muchas cosas hasta donde Dios me lleve. Me siento feliz y espero traer diferentes medallas a Puerto Rico”, señaló la también monaguillo en la catedral de Ponce.
El director de la escuela Fernando Ghigliotti y el profesor de educación física Luis Mangual solo tuvieron palabras de elogio para Natasha.
“Ella es excelente estudiante y ser humano. Me siento muy orgulloso de ella y sus papás son tremendos”, dijo Ghigliotti.
Mientras que Mangual, quien ha trabajado con Natasha por los pasados dos años, reconoce el desarrollo acelerado de ella en esta disciplina.
“Ella impactó desde el primer año. Se sabía que lograría muchas cosas porque trabaja duro y ha mejorado mucho. Sigue jugando y enseña a otros. Es una líder”, manifestó el profesor.
“Natasha es un ejemplo para todos porque, si ella lo hace con su padecimiento, cualquiera lo puede hacer. Ella es mi motivación para seguir enseñando ajedrez a otros”, añadió Mangual.
El caso de Natasha llegó a oídos del Departamento de Recreación y Deportes (DRD), asunto que lo atendió el subsecretario Juan “Pucho” Figueroa, quien de inmediato separó una partida para ayudar con los gastos.
“Estamos muy orgullosos de los logros de Natasha y reconocemos el esfuerzo que ella está haciendo. Lamentablemente, no podemos correr con todos los gastos, pero en el DRD queremos hacer nuestra aportación de $1,200 para que ella continúe superándose y poniendo el nombre de Puerto Rico en alto”, dijo Figueroa.

