Pocas personas tienen la oportunidad de ver sus sueños hechos realidad.

Natasha Sagardía lo vive todos los días. La joven de 22 años, nacida en Argentina, pero “puertorriqueña de corazón”, ha encontrado en las playas de la Isla una pasión que ha convertido en su vida. Sagardía es una bodyboarder profesional, y decir que es buena en lo que hace, no cuenta toda la historia.

Tan buena es que el 19 de octubre pasado, se proclamó como la mejor del mundo al ganar medalla de oro representando a Puerto Rico en la categoría de bodyboarding femenino del Mundial de la Asociación Internacional de Surfing celebrado en Costa de Caparica, Portugal.

El triunfo es histórico, pues ningún representante boricua había ganado una medalla a ese nivel.

Conoció el deporte tras llegar a Puerto Rico procedente de Argentina a la edad de nueve años, y desde entonces el vivir frente al mar le cambió la vida.

Fue en la playa de Condado donde dio sus primeros pasos como surfer, guiada por una persona a la que sólo identifica como “Juanito”. Desde entonces, no ha mirado atrás.

Cuando tenía 16 años, su familia regresó a Argentina, pero Sagardía se quedó entre nosotros, incapaz de alejarse del mar. La decisión rindió frutos, y hoy día es siete veces campeona nacional. Vive en Barceloneta, cerca de las olas, y reparte su tiempo entre los entrenamientos, los estudios universitarios y la escuela de surfing que tiene. PRIMERA HORA conversó con Sagardía sobre el deporte del surfing, sus logros, y lo que aún le queda por conseguir.

¿Cuándo te diste cuenta de que podrías sobresalir en el ‘surfing’?

–“Yo empecé bastante rápido. A los tres meses de empezar, “Juanito” me lleva a mi primera competencia nacional para probarme. La verdad es que en el inicio, aprendí muy rápido lo básico. Él me dijo que yo estaba lista, que había que llevarme a una competencia. Finalmente, quedé última en la competencia, pero recuerdo que salgo del agua y le digo a mi mamá: ‘Mami, esto es lo que me gusta y en esto voy a seguir’”.

¿Qué significa para ti visitar diversas playas del mundo representando a Puerto Rico?

–“Es una sensación maravillosa. Esta tierra me dio la posibilidad de desarrollarme como mujer, adolescente y ser humano, crecer como tal. Además de eso, me dio la oportunidad exclusiva de estar en contacto con un deporte que no solamente está lleno de integridad, sacrificio, esfuerzo y compromiso, sino que es un deporte que brinda la posibilidad de estar en contacto con la naturaleza”.

¿Qué pasó por tu mente cuando ganaste el Mundial?

–“Cuando quedan cinco minutos del heat, y yo tengo una puntuación muy por encima de la otra competidora, y ya yo sé que voy a ganar, yo empiezo a llorar. Veo a mi entrenador, que está parado en un muelle, mirándome y llorando también, y me dice ‘Calmate, calmate, que esto todavía no acaba’, pero él lloraba porque en verdad sabía que ya había acabado, pero la emoción ya había empezado”.

¿Qué te queda por dar a este deporte?

–“Ahora voy por el Circuito Mundial de la Asociación Internacional de Bodyboarding. Otra de las metas que tengo es conseguir el apoyo económico que necesito como atleta de alto rendimiento para, simplemente, poder dedicarme a mi deporte y no tener que trabajar”.

¿Tiene Puerto Rico calidad para ser una potencia mundial en el ‘surfing’?

–“Nosotros tenemos de las mejores olas del mundo, y de eso no hay duda. Lo que pasa es que no se da a conocer eso. Nosotros lo sabemos porque estamos aquí, viajamos y llevamos el mensaje a todas partes. Pero, hace falta ese empuje gubernamental o privado, de las diferentes agencias que se encargan de la publicidad de este país. Tenemos olas y talento de calibre mundial”.