Lejos de las canchas de tenis, Mónica Puig Marchán no deja de reír. Su estado de ánimo es totalmente opuesto al de aquella chica fogosa y emocional que se presenta a los partidos; se asemeja más al rostro que adorna diversas campañas publicitarias desde que se convirtió en una atleta profesional a tiempo completo. Pero, a fin de cuentas, sigue siendo una joven de 19 años con muchas razones para ser feliz.

Justo en el último tramo de la temporada, ganó dos campeonatos seguidos en Francia el pasado mes de octubre, el segundo de ellos el primer torneo de $100,000 en premios que conquista. Fueron sus primeros campeonatos del año, logros que evitaron que el presente año culminara con varias interrogantes en su mente.

“No iba terminar muy bien. Iba a despedir el año con dudas, pero ahora estoy bien llena de confianza”, compartió Puig en entrevista con Primera Hora.

La joven tenista se encuentra en Puerto Rico disfrutando de una semana de vacaciones luego de su segunda temporada completa como profesional. Los campeonatos en Joue-Les-Tours y Poitiers, que resultaron en 10 victorias consecutivas, la elevaron al puesto 121 en el escalafón mundial de la Asociación de Tenis de Mujeres (WTA), la posición más alta que ha ocupado hasta el momento.


“Quería terminar el 2012 en 90 pero, si no podía ser, por lo menos 120. Y lo había dicho en una entrevista cuando estaba 180. El otro día, recogí ese artículo, y me di cuenta que cumplí una meta bien grande”, recordó.

Los resultados para culminar del año le inyectaron un impulso de cara al 2013, temporada para la que iniciará su preparación desde la próxima semana en un campamento de entrenamiento en Las Vegas. Puig admite que llegó el momento de despuntar.

“Eso es lo que dice todo el mundo... será mi año. En esos dos torneos lo empecé a creer: ‘el 2013 es mío’. Estoy evolucionando como tenista, como persona, emocionalmente, físicamente, mentalmente. Estoy aprendiendo y estoy lista para sobresalir”, comentó.

Además, reconoce que ya tiene que dejar caer el sello de “promesa”.

“Ahora no soy la promesa. Obviamente, para darle nombre a Puerto Rico tengo que ganar, echar para adelante, pero eso no me asusta. Sé que mi trabajo es duro”, expresó Puig.

Entre sus planes está participar más en torneos del circuito de la WTA, donde se encuentran las mejores tenistas del mundo, pues las bolsas monetarias son mayores. De 24 torneos que Puig disputó en el 2012, 16 de ellos fueron de la Federación Internacional de Tenis (ITF).

“Tenía que esperar al momento indicado. Mucha gente me dice que vaya a jugar los WTA, pero no es tan fácil. Porque, si no ganas en los ITF, ¿quién te dice que vas a ganar en la WTA? Tienes que ser muy buena. He ganado torneos de $10,000, $25,000, $50,000 y ahora un $100,000 (en ITF), y eso me da a entender que puedo competir a ese nivel y puedo ir a la WTA”, apuntó.

Cumple otra meta

Aunque el 2012 fue una montaña rusa dentro de la cancha, fuera de las líneas Puig pudo alcanzar otra de sus grandes metas. Justo antes de sus dos campeonatos en Francia, completó los estudios de escuela superior a través un programa a distancia. Su disciplina fue tal que reveló que declinó unos boletos para asistir a un partido de la Serie Final de NBA 2011 entre los Mavericks de Dallas y el Heat de Miami (en donde reside) por atender unas asignaciones pendientes.

“Muchas muchachas con quien he hablado (en los tours) no han terminado la escuela superior y para mí era bien importante, por lo menos, terminar para tener la opción de eventualmente ir a la universidad”, dijo Puig, quien considera iniciar los estudios universitarios en periodismo dentro de un par de años, también a larga distancia, para complementar su carrera.

“Ahora puedo enfocarme más en el tenis, en el descanso y estudiar más el juego. Me da mucha libertad para hacer cosas, es un peso que me he quitado de encima”.

Comentarios la motivan

Como muchos de sus colegas atletas, Puig es muy activa en las redes sociales, especialmente en Facebook, donde su página cuenta con más de 11,500 “likes”. A pesar de que siempre recibe las buenas vibras de sus seguidores, reconoce que a veces se deja afectar por aquellas que no son positivas. Pero ahora ha aprendido a dejarse motivar incluso de esos mensajes.

“Hubo momentos en los que me estaban tirando comentarios muy feos. Decían ‘que debería dejar el tenis, que estoy perdiendo con gente que no es nada’, y me dio duro. Soy muy emocional. Pero esos comentarios me dieron fuego, ‘si dices eso de mí, pues te voy a enseñar que no es verdad’. Eso me dio mucha gasolina para ganarle a muchas de las chicas”.

Ahora, con su confianza en high, le hará frente al 2013, año que se presenta como determinante para sus aspiraciones profesionales.

“Si hago todo bien, creo que puedo romper los primeros 100, fácil, estoy cerca. ¿Romper el top 50? Puedo. Ya le he ganado a varias que han estado ‘top’ 20 antes. Tengo el juego, tengo el espíritu boricua, lo puedo hacer”, sentenció.