Las Llaneras de Toa Baja se encuentran a cinco triunfos de alcanzar lo que pocos clubes han logrado en la historia de la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF), una serie regular perfecta.

El tren llanero lleva 17 triunfos consecutivos en su carruaje de carga, más un gigantesco cero en la columna de derrotas que se ha convertido en una especie de símbolo a la excelencia colectiva que ha tenido el club en  la campaña.

Ayer, eran palpables la alegría y la confianza de sus integrantes en su entrenamiento, pero  varias jugadoras confesaron que evitan hablar  demasiado sobre la palabra del momento:  invicto.

“Hemos evitado hablar sobre el tema y nos concentramos en un partido a la vez, tomar cada triunfo como si fuese 1-0 y luego pensar en el próximo desafío”, destacó Cassandra Busse, opuesto importada de las Llaneras, minutos antes de comenzar la práctica del equipo.

Sólo tres conjuntos en la historia de la LVSF cuentan con temporadas perfectas. Las primeras fueron las Pinkin de Corozal de 1982, quienes recopilaron foja de 23-0 y perdieron un solo parcial antes de ganar el campeonato. La edición del 1989 de las Leonas de Ponce también terminó la serie regular invicta, al igual que las Criollas de Caguas del 2005.

Y ahora que restan apenas cinco encuentros, Toa Baja está muy cerca de añadir su nombre al selecto grupo.

“Ha sido una sorpresa todo lo que nos ha pasado esta temporada. Y ahora que se está acercando el momento comienzan las comparaciones y se piensa que se puede hacer historia. Ayer (lunes) tuvimos una reunión bien importante. Las jugadoras van a tomarlo juego a juego. Nos vamos a preparar para cada partido, pues los queremos ganar. Si se pueden dar esas cinco victorias, pues bienvenidas sean”, subrayó, por su parte, Juan Carlos Núñez, dirigente de las Llaneras.

En efecto, el mantra adoptado por las Llaneras ha sido el de tomar las cosas juego a juego, pero ahora que ven claramente la meta, Busse resaltó que les encantaría completar la misión.

“En esencia, ésa es la meta, el ganar todos los partidos. No hay duda de que tenemos un blanco gigantesco en nuestras espaldas y los contrarios vendrán con la meta de vencernos. Por eso tenemos que salir todos los días a jugar duro”, añadió Busse.

Además, pese a que Busse es una de las piezas claves del éxito de Toa Baja este año, junto con  las también norteamericanas Alexis Crimes y Angie Pressey, la veterana atacante admitió que las Llaneras no estarían donde están sin el talento nativo con el que cuentan.

“Tenemos muy buenas jugadoras nativas, buenas colocadoras, buenas centrales, y todos esos componentes se han combinado en un excelente trabajo de conjunto”, dijo Busse.

Pressey incluso señaló que cada noche Toa Baja cuenta con una jugadora distinta que se crece.

“Este equipo es especial porque no tenemos a una jugadora que sea la estrella todas las noches. En cada partido cualquiera puede hacer la diferencia, y eso es lo que nos ha convertido en un buen equipo”, subrayó la talentosa jugadora de esquina.

Pressey, en cambio, dijo que le encantaría terminar la serie regular sin derrotas, pero lo más importante es tener una buena postemporada.

“No hay duda de que queremos ganar todos los juegos, pero mantener nuestro nivel en la postemporada es más importante todavía. Lo que hagas en la fase regular es importante, pero es más importante aún el jugar a nuestro mejor nivel una vez comience la postemporada”, dijo Pressey.

A las Llaneras les restan dos partidos contra las Criollas de Caguas, y juegos frente a las Gigantes de Carolina, Mets de Guaynabo y Pinkin de Corozal.