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Por Milly Cangiano

Primera fila

Cuesta abajo "El Gordo y la Flaca"

08/22/2019
(Archivo)
(Archivo)
Podría culminar en su cancelación.

El programa El Gordo y la Flaca de Univision está en serios problemas que podrían culminar con su cancelación. Desde hace semanas -y cuidado si meses- hemos visto las batallas de Raúl de Molina contra diversas personas que lo visitan en el set. 

Desde Gabriel Soto y su novia Irina Baeva, quienes se molestaron al escuchar unos comentarios sobre ellos mientras Gabriel esperaba para la entrevista. Estos decidieron irse de los estudios de Univision Miami por dichos comentarios. 

Otra situación que está dando de qué hablar es el “mar de celos” que aparenta tener Raúl con Clarissa Molina. No sabemos si es parte del libreto, pero está fuera de lugar.

Cosas como que si el traje de baño se le ve mal, que no está bien arreglada, que debió haber preguntado tal o cual cosa, y corregirla al aire. 

Clarisa no tiene que aguantar ese bullying. 

Pero si es parte del libreto para buscar rating, hasta ahora no se traduce en eso. ¡Ah! Y si nos vamos a Jomari Grosso ni se diga, ese la pela como guineo. 

No sabemos si esto es parte de la producción, pero la realidad es que los comentarios de Raúl y Jomari le bajan la autoestima a Clarissa, y me imagino que si se queja, ya usted sabe quién podría salir y quién podría quedarse. 

Lilly Estefan es una dama, pero a veces Raúl quiere hacerse el más gracioso y se la lleva enredada y cae en la crítica de sus compañeros. Es como si no tuvieran a un artista para criticar. 

Así que Lilly también cae en su juego y yo ella me alejaría o asumiría aquello de que calladita me veo más bonita. Ciertamente, el programa ha bajado, no es lo mismo, y Suelta la sopa de Telemundo está más ameno. 

Pero ahora se ha destapado algo más feo y es que han botado al productor y libretista Enrique Albis por supuesto acoso a una animadora que fue a hacer un casting y él le pidió favores sexuales, hace varios años. 

Un audio presentado en un programa de televisión de Javier Cerianni destapó todo. 

No es el primer productor ni el último que hace esto.

Por ello inmediatamente fue despido ayer, pero parece que su conducta repetitiva le costará mucho dinero a Univision, que no está viendo sus mejores ratings y días en la televisión. 

Ahora veremos cuántas más salen con experiencias parecidas. 

Si cuando se quejaron por primera vez hubiesen tomado acción, quizás evitaban lo que están viviendo ahora y posibles demandas. ¡Hello, gracias!