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Por Milly Cangiano

Primera fila

Ninguno como él

11/07/2019
(Archivo)
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Su partida ha sido llorada en muchos hogares del mundo, donde llegó por la magia de la televisión.

El fallecimiento de Walter Mercado deja un gran vacío, no tan solo en Puerto Rico, sino muy especialmente entre los latinos de Estados Unidos, Centro y Suramérica. Walter fue un icono latino. 

Viví su gran transformación cuando la televisión de Puerto Rico le quedó un poco pequeña y sus conocimientos y energía había que compartirlas allende los mares. 

Pero no todo fue miel sobre hojuelas; pasó la salsa y el guayacán. Con todo lo pausado que era al hablar, tuvo que seguir mejorando hasta su dicción y aprender palabras que se usaban en otros países para estar en televisión sin cometer fallas de dicción. Era muy perfeccionista. 

Walter tenía una forma de conseguir las cosas con mucha paciencia y respeto. A los jefes de los canales, como Wayne Casa o David Murphy, los llamaba correctamente: Míster Casa y Míster Murphy. 

Durante algunos años, su oficina quedaba casi al lado de la mía en el canal y nunca escuché algo impropio de su parte. Su paz y amor los llevaba en su diario vivir. ¡Y mira que es difícil conseguir eso en la televisión! 

Cada gran caballero tiene un gran escudero y el de Walter era Willie, su asistente. Cosa que Walter pensara para llevar al programa, cosa que Willie conseguía. 

Hablando con María Celeste Arrarás, me dijo que la primera vez que Walter fue a su programa Al rojo vivo llevó, precisamente, una capa de este color. El astrólogo le comentó que se la habían hecho para estrenar en su programa y darle buena suerte. De más está decir lo agradecida que quedó la mayagüezana con este detalle. 

Cuando iba a Brasil no faltaban los dulces típicos y galletitas. Venía cargado con bolsas para sus amigos y medio mundo en el canal comía de estos. ¿Quién iba a pensar que un ser tan importante se iba a acordar de llegar con dulces para los compañeros de canal? Pero él era así. 

En Navidades no faltaban los dulces típicos en su oficina y aunque cuidaba mucho su figura, lo único que comentaba era que los dulces eran buenos, pero había que tener moderación. 

Me comentó la productora de Un nuevo día de Telemundo Miami, Patty Sena, que Walter quería complacer a todo el mundo y estaba pendiente de todo lo que recibía de parte de sus seguidores. 

“Cuando abrimos su cuenta de email, al día siguiente llegaron más de 300 emails y le dije sorprendida que eran muchos para ser el primer día. Se puso muy contento. Cuando le pregunté qué haríamos, me dijo sonriendo: ‘Vamos a contestarlos todos’ ”.

Él sacó su tiempo y así fue; contestaron todos. Era una persona de detalles y si eras su amigo era para siempre. 

Su partida ha sido llorada en muchos hogares del mundo, donde llegó por la magia de la televisión. 

Pero para Puerto Rico se ha ido en un momento crucial donde ahora más que nunca necesitamos más paz y amor, y seguir su ejemplo de caballero y gran ser humano. 

Que en paz descanses; sé que en el cielo. 


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Walter Mercado