Alguien que “fue primero en todo” tiene que ocupar el primer puesto entre las voces que dieron vida a la radio, la música y los deportes en el país.

Ángel Mariano Artau se ganó ese lugar al labrar una histórica trayectoria de siete décadas en los medios de comunicación nacionales.

Esta institución de la radio y la televisión se despidió a las 11:00 de la mañana del viernes de las ondas terrenales tras sufrir un masivo derrame cerebral el pasado 8 de abril que poco a poco le apagó la vida. Tenía 89 años.

Al momento de su deceso en el hospital Auxilio Mutuo en Hato Rey, lo acompañaban su viuda Ángela Correa, su hijo menor Guillermo, su nieta Ariana y su hermana Yolanda.

“No tuvo ninguna agonía, ni ninguna incomodidad, se fue en un sueño”, recordó Guillermo de los últimos momentos de vida de su padre.

“Mi padre, yo podría decir que fue el último de los pioneros, el último de los forjadores de esta profesión, que es la locución. Después de él, fue otra etapa en la industria de las comunicaciones”, resaltó el segundo de sus cuatro hijos, Marianito Artau, quien es locutor de la emisora SalSoul.

Guillermo Artau, por su parte, reconoció la bondad de su progenitor, a quien además le sobreviven siete nietos, cuatro bisnietos y un tataranieto.

“Era una persona muy cariñosa, muy alegre, era un apasionado de la música, ayudaba a todo el mundo, todas las personas que llegaban a él, las ayudaba sin condiciones”, expresó el menor de los vástagos.

Criado en Barrio Obrero, de padres utuadeños, este laureado comunicador se educó hasta el octavo grado en la Superior Central. En la radio, debutó en 1939 a través del noticiario El Heraldo de WNEL.

Desde entonces comenzó a marcar pautas en las comunicaciones.

“Una persona que dura 90 años (los cumplía el 1 de junio) disfrutando lo que hace, con una familia tan especial como la que él tuvo, que no era sólo su familia de sangre, sino su familia allegada, como nosotros, como el pueblo de Puerto Rico, tiene que sentirse satisfecho de su vida”, expresó el productor y animador Luisito Vigoreaux, a quien este baluarte de la radio tenía como hijo.

“Era asombroso la capacidad que tenía para acoplarse a todos los cambios. Yo lo bromeaba con que 'cómo tú vas a saber más de lo cibernético que yo, que se supone sea quien te enseñe,”, relató el conductor del espacio Así canta Puerto Rico.

“Fue primero en todo, pues tiene que ser el primero en recordarse. No creo que nadie que entra a las comunicaciones en Puerto Rico pueda entrar a ese ambiente sin mencionar a Mariano Artau”, puntualizó Luisito.

Su trayectoria

Mariano Artau se probó como bongosero del Sexteto Nacional antes de ser locutor.

Tras su primera oportunidad en WNEL, figuró como coanfitrión de Reinaldo Paniagua en La hora social, Ecos de Borinquen y Radio Souvenir.

En 1940 se inició formalmente como locutor en WKAQ en el programa Radio Borinquen. Entonces cobraba dos dólares por audición.

Desde esa cabina, promovió el concepto de discjockey.

Su ascendente carrera como comunicador la interrumpió en 1943 para cumplir con el servicio militar.

Dos años más tarde, buscando una salida a su alcoholismo, se trasladó a Nueva York, de acuerdo con la biografía que publica la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

En la Gran Manzana laboró en WBYN. A su regreso a la Isla puso su voz al servicio de Wapa (1947-1949), WMDD (1949-1950), WIAC (1950-1951) y WKAQ (1951-53).

A la par con su desarrollo en la locución, se lanzó como productor independiente y presentador de televisión. En Telemundo condujo el espacio Coca-Cola busca estrellas.

Su proyecto cumbre fue el espacio radial Caravana de recuerdos, que moderó hasta el pasado 8 de abril, cuando recayó de salud.

El programa lo instituyó en 1977 en Wapa AM, luego lo movió a WRAI AM y posteriormente a WLUZ AM. Desde el 1989 lo conducía en WIPR 940 AM.

La gerencia de WIPR informó que pretende mantener en el aire la producción, que se transmite de lunes a viernes, de 9:00 de la mañana a 12:00 del mediodía a través de 940 AM.

Mariano Artau concentró su carrera en la locución musical y deportiva.

Fue el primero en transmitir un concierto desde el extranjero (1952); primero en narrar un combate mundial de boxeo celebrado en Nueva York (1955); primero en transmitir juegos de béisbol de Grandes Ligas desde los estadios (1961) y primero en transmitir el Kentucky Derby (1966).

Se destacó además como director de prensa de los Juegos Panamericanos de 1979; dueño de caballos y promotor del hipismo, y como propulsor de las carreras artísticas de figuras como César Concepción, Rafael Muñoz y Tito Rodríguez.

El cuerpo del legendario locutor sería expuesto en la noche del viernes en la Funeraria Ehret en Río Piedras. En la mañana del domingo se le rendiría un tributo en el Arsenal de la Puntilla en el Viejo San Juan y a la 1:00 de la tarde, sería sepultado en el cementerio Santa María Pazzis.