Tenía 19 años de edad cuando se paró frente a un micrófono en una cabina radial y a partir de entonces no dejó de animar, de informar ni de comunicar hasta que su salud y su espíritu se lo permitieron.

Hace poco más de un año, el 16 de abril de 2010, que don Mariano Artau abandonó el plano terrenal, pero su legado como pionero y maestro indiscutible de la radio puertorriqueña merece y necesita ser recordado y celebrado.

A lo largo de su trayectoria, laboró prácticamente en las principales radioemisoras de Puerto Rico - Wapa, (1947 - 1949), WMDD, (1949 - 1950), WIAC (1950 - 1951) y WKAQ (1951 - 53)- si bien, incluso llegó a destacarse en estos menesteres en la ciudad de Nueva York, cuando a principio de los años 40 cumplió con el servicio militar.

Ángel Mariano Artau fue pionero en muchos aspectos para los que no conoció fronteras geográficas.

Fue el primero en transmitir un concierto desde el extranjero (1952); primero en narrar un combate mundial de boxeo celebrado en Nueva York (1955); primero en transmitir para Puerto Rico juegos de béisbol de Grandes Ligas desde un estadio de Atlanta (1961) y primero en transmitir el Kentucky Derby (1966).

De manera interesante, Artau supo mantenerse al ritmo con los continuos cambios tecnológicos que inciden en los medios de comunicación electrónicos. Ejemplo de esto es que cuando dejó de animar su programa Caravana de recuerdos, solamente ocho días antes de su deceso, manejaba cómodamente los controles digitales de la emisora 940 AM. Este programa lo había fundado en en 1977 en Wapa AM, luego lo movió a WRAI AM y posteriormente a WLUZ AM. Desde el 1989 lo conducía en WIPR 940 AM.

Don Mariano era tan apasionado con la radio que incluso se había preocupado por conocer en detalle la historia de cómo este medio de comunicación inició en Puerto Rico.

“Fue en 1922 cuando muy poca gente aquí tenía recursos para comprarse el aparato. Los hermanos Benz, que ya tenían una emisora de radio en Cuba, viajaron a Estados Unidos a comprar nuevos equipos y, de regreso a La Habana, el barco tuvo que hacer una parada en San Juan debido a una tormenta. Ellos conocían a Puerto Rico porque eran los dueños del sistema de telefonía aquí, así que decidieron quedarse. Ése fue el origen de la primera emisora de radio boricua, WKAQ, la que luego fue adquirida por Ángel Ramos”, rememoró en una entrevista con Primera Hora.

Mariano Artau fue quien impuso el concepto y el estilo del disc-jockey (programador de música) en la radio puertorriqueña.

Como locutor radial fue el responsable de difundir el disco que marcó el debut como solista del cantante Felipe Rodríguez, a quien bautizó con el calificativo “La Voz”, que le acompañaría el resto de su vida.

Presidió la Asociación de Cronistas Deportivos (1973-1975), la Administración del Deporte Hípico (1973-1977) y el Overseas Press Club (1977-1988).