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En compás de espera

06/28/2008 |
Rude Franceschini y Alfonso Fuentes, del Sindicato de Músicos de Puerto Rico, afirman que la situación del músico boricua está en su peor momento.  (Primera Hora / Luis Alcalá del Olmo)  

El Sindicato de Músicos de Puerto Rico tendrá que esperar hasta enero para presentar nuevamente ante la Legislatura dos proyectos de ley que beneficiarían a los músicos puertorriqueños.

Así lo dejó saber a PRIMERA HORA el músico Alfonso Fuentes, presidente del Sindicato de Músicos de Puerto Rico, sobre estas dos medidas que fueron radicadas por la representante novoprogresista Albita Rivera, presidenta de la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Representantes, pero que no fueron descargadas en la última sesión legislativa que concluyó el miércoles.

El primer proyecto se trata del P. de la C. 4135, mejor conocido como la Ley de Músicos de Puerto Rico. De aprobarse esta medida se derogaría la vigente Ley Núm. 114 del 20 de julio de 1988.

El otro proyecto se trata del P. de la C. 4136, mejor conocido como la Ley de Compositores de Puerto Rico.

La ley vigente establece que en todas las actividades artísticas, públicas o privadas, que se lleven a cabo en el país, el 50 por ciento de los artistas tienen que ser puertorriqueños.

“Lo que pasa es que la ley se contradice entre ella porque habla de todos los artistas, pero se concentra en los músicos. Se habla de músicos y artistas indistintamente, por lo que cualquier productor puede contratar payasos, técnicos, bailarines, y ya está cumpliendo. Además, la manera en que se ha fiscalizado esto no ha tenido éxito”, resaltó Fuentes.

El Sindicato de Músicos, al percatarse de las “deficiencias” de la ley vigente, decidió presentar el Proyecto 4135, que establece que en todos los conciertos y eventos públicos que se realicen en la Isla se deberán emplear no menos del 50 por ciento de músicos puertorriqueños domiciliados en la Isla. Además, se faculta al secretario del Trabajo y de Recursos Humanos para administrar, fiscalizar, educar y promocionar esta ley, así como fijar penalidades.

Lo importante para el Sindicato es asegurarles el trabajo a los músicos puertorriqueños, descritos en el proyecto como todo aquel que haya nacido en la Isla, que sea hijo de padres puertorriqueños o extranjeros que viven legalmente en el país.

Pésimo panorama para el músico

“Es el peor momento para la música. Te diría que en 50 años, éste es el peor momento para la música del mundo, pero, se refleja más en Puerto Rico por nuestra falta de identidad nacional y por no valorizar nuestro talento, por razones políticas. Pero entre las razones que propician esto, está la tecnología, la proliferación de discjockeys, que no están autorizados a reproducir la música, y por último la Internet”, explicó el presidente del Sindicato de Músicos.

El segundo proyecto, el que apoyaría a los compositores del país, dispone que toda actividad realizada con fondos públicos que incluya uso, interpretación, ejecución, exposición, difusión o transmisión de obras musicales o canciones, deberá incluir no menos de una tercera parte de obras o canciones de compositores puertorriqueños entre el total de canciones u obras musicales que se presenten. El Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) sería el encargado de administrar, fiscalizar, educar y promocionar esta ley.

Ambas medidas establecen que los músicos o compositores pueden ser de cualquier género musical.

“Ellos pueden contratar a quien quieran, después que sean puertorriqueños”, apuntó Fuentes.

¿O sea que aquí lo que importa es la nacionalidad del músico?

-Sí, la nacionalidad. No importa el género, lo que importa es que sean puertorriqueños y se protejan esas plazas.

Rude Franceschini, relacionista público del Sindicato, destacó que este organismo continuará insistiendo en la aprobación de estos proyectos, pues está seguro de que redundarán en mejoras para los músicos del país.