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Entre dinamismo y sosera la Noche de estrellas de Fidelity

10/23/2010 |00:39 a.m.
Tito “el Bambino” inundó de ritmos tropicales y urbanos el recinto con Mi cama huele a ti, El amor, Te comencé a querer y Te pido perdón. (Israel González / Para Primera Hora)  
En el concierto se presentó Juanes y Nelly Furtado. (Ve vídeo)

Cada astro tuvo su galaxia de fanáticos la noche del viernes en la Noche de estrellas de la emisora Fidelity 95.7 FM, por lo que la intensidad de los gritos variaba para cada uno en un casi lleno Coliseo de Puerto Rico, en Hato Rey, en su versión amplia. A veces había sosera, y otras  veces, un enérgico dinamismo interrumpido por fallas técnicas durante  cinco horas de concierto.

El cubano Jencarlos Canela, el trío multicultural Álex Ubago, Jorge & Lena, la canadiense Nelly Furtado, el colombiano Juanes y los boricuas Juan Vélez, Tito “el Bambino” y Ednita Nazario motivaron distintas reacciones. Mientras que Jencarlos, Juan y Ednita abusaron de los galillos de jovencitas y mujeres adultas, Nelly, Juanes y el Bambino hicieron pararse de sus asientos a más jóvenes varones que chicas.

Todos los públicos, sin embargo, se unieron en los intermedios de 20 minutos entre cada presentación, periodo durante el cual los animadores Tita Guerrero, Otto Oppenheimer, Luisa de los Ríos y Raymond Arrieta hicieron de las suyas con sus personajes y números de comedia en vivo, entre la audiencia y en secuencias audiovisuales. Esta parte del evento, irónicamente, pareció motivar más euforia que las luminarias musicales.

A las 9:00 de la noche, se anunció a Tito “el Bambino”, pero era Arrieta en una parodia de este reguetonero. Provocador de risas, el animador imitó  a Franco de Vita, José Feliciano, Glenn Monroig y Marc Anthony. De este último se burló por su ronquera el martes en ese recinto. También hizo chistes alusivos a la supuesta poca inteligencia de la modelo Maripily.
Cuando ya se veían sólo algunos asientos vacíos, Jencarlos Canela entró con Búscame y Estés donde estés, esta última acompañada por él mismo en el piano. Durante el número tropical Llévala al cielo, el también actor de Telemundo  hizo movimientos sexis que aumentaron la adrenalina, pero los espectadores se negaron a corear luego que el cantante se lo pidiera, lo que produjo un ambiente  ni completamente soso, ni del todo encendido. En su cierre, con Amor, quédate y 100X35, se recuperó retomando las miradas de sus fanáticas.

“Yo le tengo un cariño, un amor, un aprecio a esta maravillosa Isla. Les juro que la siento como mi casa”, dijo Jencarlos tras lanzar un beso y un abrazo.

Sube y baja de baladas
La intervención de Álex Ubago (guitarra), Jorge Villamizar (guitarra) y Lena Burke (teclado) se destacó por el instrumentalismo. Aunque muchas personas aprovecharon este segmento para buscar bebidas o ir al baño, el trío demostró tener seguidores en Puerto Rico al oírse gritos durante Si ya no tengo tu corazón, Estar contigo –hit radial de Fidelity–, La canción del pescado y un popurrí de Sin miedo a nada (“Me muero por conocerte...”), Tabaco y Chanel, Aunque no te pueda ver, Caraluna y Tu corazón. Jorge resaltó por sus comentarios jocosos y falsetes hechos en tono de broma.

“Yo voy a celebrar con mi gente de Puerto Rico todo el éxito que Juan ha tenido”, expresó Juan Vélez luego de entrar vitoreado con Me pareció ver tu sombra. La audiencia le siguió gritando durante Con mi soledad y Te tengo o te perdí, con la que se despidió entre aplausos y coros.

Sin bailarines ni efectos especiales, este vocalista puertorriqueño se robó los primeros gritos ensordecedores de la noche.

Bajo otra luz, literalmente –pues apareció una  azul en contraste con el rojo anterior–, Nelly Furtado llegó al escenario con el tema así titulado. Para ser la primera vez que se presenta en un espectáculo masivo en Puerto Rico, a  Nelly le quedó muy feo haber  desafinado en esa canción, pero luego  brilló en una versión modificada de su megaéxito I’m Like a Bird, además de impresionar con sus bien formadas piernas.

“Te quiero mucho, Puerto Rico. Ésta es mi primera vez presentándome aquí”, dijo con un español afectado.

Sus interpretaciones de Fuerte, Free y una mezcla de Sexy movimiento (del dúo reguetonero Wisin & Yandel) y No hay igual merecen una nota de B-, pues su vocalización fue impecable y estuvo nutrida de improvisaciones en inglés, pero se le olvidó la letra de la primera y algunos versos en las otras. Este desliz fue resuelto con el alargamiento de notas o la petición de coros al público.

Manos al aire, no obstante, convirtió a muchos en vocalistas y hasta músicos, pues tocaban las partes delanteras de las sillas para alimentar la percusión que acompañó esta melodía, con la que Nelly se iría por un rato, pues más tarde regresó al hacer un dúo con Juanes. La solista recibió aplausos moderados, todavía no tan efusivos como los que se robaban los conductores cuando hacían reír.

Ritmo y pasiones
Después de un “bache” de cerca de 15 minutos aliviado  por los animadores del concierto, Tito “el Bambino” inundó de ritmos tropicales y urbanos el recinto con Mi cama huele a ti, El amor, Te comencé a querer y Te pido perdón. “Y con una boricua me casaré”, anunció integrando comentarios a El amor.

El reguetonero motivó a los asistentes a ponerse de pie y corear con bastante energía en comparación con la que invirtieron en los artistas que lo precedieron.

Tito se lució, además, con vídeos referentes a sus números, uno de los cuales lo mostraba duchándose y en poses sensuales. Aun así, en su despedida el público fue tacaño en gritos.

La emoción que trajo consigo el clímax del evento llegó con Juanes y Ednita Nazario cerca del final de la extensa velada, que finalizó cerca de las 2:00 de la madrugada.

A juzgar por los alaridos que provocó, Juanes era la estrella más esperada. La felicidad se le notaba en el rostro, sonriente en todo momento.

“¡Puerto Rico!”, gritó con fuerza antes de cantar Yerbatero.
“¡Es una alegría tan grande, es un placer gigante estar con ustedes de nuevo!”, expresó después.

El cantautor coloreó con rítmica rockera sus canciones Me enamoro, Y no regreses, A Dios le pido, Camisa negra y, a dúo con Nelly Furtado, Fotografía y Te busqué, mientras juegos pirotécnicos lo blindaban. Sin duda, los gritos más fuertes de la noche fueron para él, si en “grito” no se incluyen los gemidos, pues en este rubro la reina fue Ednita Nazario.

La diva boricua desplegó su usual sensualidad con Soy como soy, Sin querer, Después de ti, Eres libre y Confesados.

Antes de marcharse con Por ti, Ednita se desbordó en gestos de cariño como besos, abrazos y apretones ficticios que la audiencia reciprocó con aplausos y ovaciones extendidas por varios minutos.

La mayoría de los números del evento contó con un cuerpo de decenas de bailarines, y con pirotecnia que simulaba estrellas fugaces y constelaciones en movimiento, además de desperfectos en el manejo de luces y sonido, que a veces estaba demasiado fuerte. 
Tita Guerrero y  Raymond Arrieta fueron quizás dos de las estrellas mejor recibidas gracias a sus aportaciones  de comedia, las  que incluyeron vídeos del programa Mira que TVO (Telemundo) y de  algunos personajes, como “Piquito” (Luis Raúl) y “El Primo” (Raymond), quien fingió ser un “reportero” en los camerinos.

Esta noche, Uno Radio Group, matriz de Fidelity, llevará al Coliseo de Puerto Rico a India, Olga Tañón y Gilberto Santa Rosa, entre otros artistas, para El evento, espectáculo que se centrará en la música tropical.