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Actores rechazan "regular el arte" mediante colegiación compulsoria

Por Cristina del Mar Quiles 10/20/2015 |04:55 p.m.
“Imaginen un país donde el Estado decida quién es poeta y los poetas tengan que pedir permiso para versar de sus amores", dijo Rosa Márquez. ([email protected])  
El director del ICP la considera una violación de derechos constitucionales.

Que el arte de la representación actoral no se puede regular, así como no se puede regular el hacer poesía o la composición musical, fue el principal argumento que presentaron hoy, martes, los artistas que favorecen la eliminación de la colegiación compulsoria al Colegio de Actores de Puerto Rico durante las vistas públicas realizadas en el Senado para discutir el asunto.

Solo la presidenta de la institución creada por legislación en 1986, Anamín Santiago, y el asesor legislativo Juan Ángel Gutiérrez, defendieron el Colegio como un instrumento de lucha para el desarrollo de la cultura de Puerto Rico y para la conquista de derechos en favor de la clase actoral del país. 

La discusión ocurrió ante la consideración de la Comisión de Turismo, Cultura, Recreación y Deportes y Globalización del Alto Cuerpo, que evalúa el Proyecto del Senado 1302, de la autoría de Ramón Luis Nieves, que tiene el propósito de enmendar la Ley de Actores de Puerto Rico para eliminar el carácter compulsorio de la colegiación.

La legislación vigente establece los requisitos para ser certificado como actor o actriz en la Isla y apunta que quien contrate los servicios de actores no acreditados ni colegiados, así como quien actúe sin estar debidamente colegiado, incurrirá en delito menos grave y podría ser sancionado con una multa de $100 a $500 y quedar impedido de obtener su acreditación por un año. 

“La colegiación obligatoria de los actores y la emisión de una licencia por el Estado propende a la violación de derechos constitucionales de libertad de expresión artística, entre otros derechos”, expuso el director ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), Jorge Irizarry Vizcarrondo, el primer deponente.

Mencionó, además, que el Colegio de Actores interviene con actores que no están colegiados “de manera que ha creado un efecto de paralización en los actores, lo cual crea un clima en el cual la gestión teatral se ha visto afectada”.

Se refirió, dijo, a casos en los que actores van a presentarse en algunos de los teatros del ICP y que minutos antes de salir a escena, personal del Colegio le solicitan que paguen su membresía y advierten que no se celebrará función mientras no se pague.

El director y actor de la compañía Teatro Breve, Mikephillippe Oliveros, cuestionó la validez de la ley vigente, pues desde su existencia, señaló, muchos la han ignorado y violentado teóricamente sin ninguna repercusión documentada, con excepción de los testimonios de actores a los que se refirió el director del ICP.

Durante su alocución, Oliveros recordó que muchos actores se tienen que enfrentar con el prejuicio de que la actuación es una profesión para morirse de hambre desde el momento en el que comunican sus aspiraciones artísticas a sus familias y luego tienen que probarse ante el receptor de su trabajo, que es el público.

“Señoras y señores, para el actor y la actriz no debe existir otra acreditación que la que recibe de su público”, apuntó Oliveros.

“Delito menos grave” ante los senadores

Como una demostración propia de su profesión, la teatrera Rosa Luisa Márquez se hizo acompañar del músico Rafael Martínez Ortiz, de la abogada y gestora cultural, Ataveyra Medina, y de la también actriz, Carola García, y entre acordes de guitarra, canto y recitación introdujo su ponencia en favor de la eliminación de la colegiación compulsoria. 

“Este acto de por sí, es un delito menos grave, multado hasta $500 porque yo no estoy colegiada y tengo casi 68 años y a la misma vez puedo ser prohibida de actuar en el país el año siguiente. Por eso, es importante para nosotros que se modifique la Ley 134 (de 1986), que obliga a los actores del país a colegiarse y se ofrezca la opción de una colegiación voluntaria”, dramatizó la también profesora del Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico. 

“Imaginen un país donde el Estado decida quién es poeta y los poetas tengan que pedir permiso para versar de sus amores y desamores. Imaginen un país donde los músicos tengan que tener un certificado para cantar sus historias y los payasos, un carnet para hacernos reír”, pidió Márquez a los legisladores.

“Pues ahora, imaginen un país donde todos los actores tengan el requisito de certificarse por una junta y tengan que acatar una ley que establezca que los que pagan cuota son actores y los que no, no lo son… Ese país existe ya”, agregó.

Los senadores Ángel Rodríguez Otero y Antonio Fas Alzamora, celebraron la ponencia de la teatrera, como un acto que nunca habían  visto durante alguna vista pública.

Colegio se dice necesario para el desarrollo económico del país

La presidenta del Colegio de Actores, Anamín Santiago, defendió la institución y la colegiación compulsoria como un instrumento para adelantar el desarrollo económico del país y proteger a los trabajadores locales para que sus posibilidades de trabajo no sean tomadas por actores o actrices que no residen en Puerto Rico, “que vienen un fin de semana, cobran y no aportan nada o muy poco al fisco”.

Santiago enumeró múltiples batallas que ha liderado el Colegio, como la casi eliminación de la Ley 108 de descuentos a envejecientes en las funciones teatrales y la que actualmente llevan para que se exima a los teatros locales del pago del Impuesto de Ventas y Uso. Además, dijo, ha sido esencial en el reclamo de muchos actores para que se les pague un salario, en el desarrollo profesional de la clase artística mediante talleres de educación continua y en el acompañamiento de artistas que han enfermado. 

Aclaró que la Ley 134 de 1986, enmendada en 2004, solo aplica a aquellas personas que han decidido hacer una carrera profesional en la actuación y que solo se considera actor para propósitos de la ley a quien recibe remuneración económica por servicios prestados. 

En reacción, el autor del Proyecto del Senado 1302, Ramón Luis Nieves, cuestionó “si tan bueno ha sido el colegio, ¿por qué la mayoría de los actores no están colegiados?”.

“Si el Colegio de Actores dice que ha estado haciendo todas esas labores que ha hecho en estas décadas, y la mayoría de los actores no pertenecen al colegio, pues si se elimina la colegiación compulsoria, el Colegio no se afecta”, concluyó Nieves. 

Además de los senadores Fas Alzamora, Rodríguez Otero y Nieves Pérez, en la vista, también estuvo presente el portavoz del Partido Nuevo Progresista en el Senado, Larry Seilhamer. 

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