Pig Floyd’s, una “barbakoa” con sazón boricua

Por Rosalina Marrero-Rodríguez 05/13/2019 |12:55 p.m.
Ward no se formó como chef ni nada similar. Realmente su apuesta estaba en los bienes raíces, pero no se le dio como esperó, y su vida profesional lo mantuvo por varios años alrededor de la industria de la comida. (Suministrada)  
El puertorriqueño Thomas Ward se reinventa en la industria de restaurantes

No es un restaurante de comida típicamente puertorriqueña, pero la sazón boricua no le falta. Tampoco queda fuera del menú el distintivo arroz y habichuelas, y eso no es casualidad.

Pig Floyd’s Urban Barbakoa, en Orlando, Florida, es propiedad de Thomas Ward, un puertorriqueño que logró reinventarse y reinventar la barbacoa con una combinación de sabores que lo mismo transporta el paladar a los países asiáticos como a las islas caribeñas.

Con dos locales, uno en Mills 50 y otro en Lake Nona, este moderno concepto inauguró en septiembre de 2014, y desde entonces ha ganado popularidad por la distintiva cocción ahumada o smoked en las costillas, brisket, pollo y cerdo.

“Básicamente lo que se hace es que se coge lo que es tradicionalmente barbecue, y se vuelve internacional trayendo los tacos. Tenemos seis variaciones de tacos, y trayendo los sides (complementos) como el arroz y habichuelas, yuca frita, repollo, maíz mexicano…”, detalló del menú que, igualmente incluye estas carnes en opciones de sándwiches y platter o bandeja surtida.

Ward no se formó como chef ni nada similar. Realmente su apuesta estaba en los bienes raíces, pero no se le dio como esperó, y su vida profesional lo mantuvo por varios años alrededor de la industria de la comida.

Trabajó localmente en supermercados de su familia, en foodtrucks en Orlando y Miami, y en otra vuelta a la isla, estableció un local, TreeHouse, en el interior del Pueblo de Ciudadela. Tiempo después lo tuvo que cerrar por una situación del supermercado y decidió regresar a Estados Unidos, sin dinero y sin idea de qué hacer.

“Me quedé literalmente en la calle”, dijo.

Otra vez la necesidad se probó como la reina de la reinvención, y ante la posibilidad de comprar un nuevo local, compró un smoker en Home Depot y comenzó a ver vídeos en Youtube de cómo hacer barbecue.

Su primera prueba fue una cena de Acción de Gracias: él hizo un pavo en el smoker, y sus seres familiares hicieron otro en el horno convencional. Para su fortuna, su pavo ganó la aprobación de los suyos, y ese fue el empujón que le faltaba.

“Desafortunadamente mi vida no ha sido una bella. Cuando me jo… en los bienes raíces, una de las mejores lecciones que me enseñó mi papa es que aunque tuviera el dinero para sacarme del problema, me enseñó que tenía que buscar contestaciones solo”, compartió.

Desde entonces, los restaurantes son su pasión. “Es un negocio donde conoces a mucha gente, si lo haces bien traes mucha satisfacción a las familias, tiene muchas cosas buenas, pero es bien difícil porque hay que dedicarle muchísimas horas”.

El proceso de preparación diaria comienza entre 4:00 y 5:00 a.m., cuando se llevan al smoker las porciones de carne para el almuerzo. Esta etapa se completa entre 8:00 y 10:00 horas.

“Esto me gusta hasta el nivel que no sé qué hacer con mi vida cuando cojo días libres”.

Pig Floyd’s Urban Barbakoa está ubicado en el 1326 N Mills Avenue, y en el 9680 Narcoossee Rd Suite 103, ambos en Orlando, Florida.

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