
Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
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Entre tantas cuentas a pagar, no cabe duda de que encontrar un alivio en la tarifa del servicio de agua es un anhelo muy compartido. ¿Será posible lograrlo?
Juan Sánchez, orientador de servicios a la comunidad de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), revela que muchos de los consejos para ahorrar “son de sentido común, lo difícil es ponerlos en práctica”. Con esto deja claro que modificar los hábitos a la hora de hacer uso de este líquido tan valioso será fundamental en el intento.
A continuación, Sánchez menciona varios consejos para ayudar a lograr un ahorro. De paso, aclara que los cálculos fueron basados en una tarifa básica de 2,642 galones al mes (10 metros cúbicos), y que en el mundo real todo “dependerá mucho de los hábitos de cada persona”.
Considera lo siguiente
Los aireadores en general (de lavamanos, ducha, fregadero) están calibrados para derramar cierta cantidad de galones por minuto. Por ejemplo, el de la ducha suele estar calibrado para dos galones y el del lavamanos, un galón por minuto. Si dejas el grifo abierto al lavarte los dientes y lo haces tres veces al día por cinco minutos, estarás consumiendo 15 galones (aproximado) en esta práctica diaria. Mejor, considera cerrar la pluma en lo que te cepillas y ábrela solo para enjuagar.
Las lavadoras suelen consumir 60 galones por ciclo. Ajusta el nivel de agua según la cantidad de ropa al lavar. Utiliza poco detergente.
Reutiliza el agua, siempre que sea posible. Puedes recoger en un cubo el agua utilizada en la lavadora para luego regar las plantas de jardín.
Utiliza un cubo con agua y jabón para el lavado del auto. Al enjuagar, procura que la manguera tenga un pistero para tener mayor control del agua.
Evita utilizar la manguera para “barrer”. De lo contrario, por ejemplo, en 30 minutos puedes consumir 90 galones en esta tarea.
Riega las plantas en la mañana o en la tarde, ya que al mediodía el líquido se evapora con mayor facilidad.
Es importante detectar fugas, ya que estas pueden hacer que se dispare el consumo. Un ejemplo muy frecuente ocurre con el inodoro. La boya desajustada en el tanque puede hacer que el agua se pierda por el tubo de reboso. A su vez, si la goma de asiento o sapito no sella bien, dejará filtrar agua. Esto es similar a tener una pluma abierta.
Para detectar si es tiempo de cambiar el sapito del inodoro, echa varias gotas de tinte vegetal en el tanque. Cierra la llave de paso y no lo utilices por 30 minutos. Luego de este tiempo, si el color se ve reflejado en la taza del inodoro, definitivamente es momento de cambiarlo.


