La cámara baja de Texas, controlada por republicanos, votó el jueves en favor de prohibir la ejecución de reos con enfermedades mentales severas.

Ningún legislador habló en oposición a la propuesta de ley. Es una rara instancia en que Texas, el estado que más aplica la pena de muerte, suaviza sus estándares para implementar ese castigo.

La Corte Suprema de Estados Unidos ha fallado que los discapacitados mentales son inaptos para ser ejecutados, pero esa prohibición no incluye a personas con enfermedades mentales.

La iniciativa de la representante estatal, Toni Rose, demócrata, descartaría la pena de muerte para reos que tengan enfermedades mentales severas, incluyendo esquizofrenia o desorden bipolar, al momento de cometer el delito o crimen por el que fueron condenados.

La medida fue aprobada 77-66 pero podría enfrentar una oposición fuerte en el Senado.

Antes de la votación, Rose exhortó a sus colegas republicanos a "ser pro vida, desde la concepción hasta la muerte".