Miami. Una ola de restricciones migratorias ordenadas por el presidente estadounidense Donald Trump, en particular a inmigrantes de “países del tercer mundo”, ha sacudido a Estados Unidos tras el tiroteo que cometió un afgano contra dos agentes de la Guardia Nacional en Washington, D.C esta semana.

La suspensión de las solicitudes de asilo, la revisión de las tarjetas de residente o “green cards” y el recorte de beneficios fiscales son algunas de las medidas que ha implementado Trump, quien ha culpado de la balacera a las políticas migratorias de su antecesor, Joe Biden (2021-2025).

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“Permanentemente, pausaré la migración de todos los países del tercer mundo para permitir que el sistema de Estados Unidos se recupere por completo, terminaré con todos los millones de admisiones ilegales de Biden”, avisó Trump en su red TruthSocial.

Suspensión de todo el asilo

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, en inglés) suspendió este viernes “todas las decisiones de asilo hasta que pueda garantizar que cada extranjero sea inspeccionado y verificado al máximo nivel posible”, informó el director de dicha dependencia, Joseph B. Edlow, en X.

Casi 1.5 millones de solicitantes de asilo tenían una solicitud pendiente hasta diciembre de 2024, según las últimas cifras disponibles obtenidas por la organización American Immigration Council (AIC).

Revisión de todas las “green cards”

La misma dependencia ya había anunciado el jueves una “revisión rigurosa” de las tarjetas de residente, o “green cards”, de migrantes de 19 países de “preocupación”, incluyendo afganos, cubanos y venezolanos, con base en una orden que firmó Trump en junio para prohibir o restringir los viajes desde esas naciones.

Dicho decreto prohíbe, por “seguridad nacional”, el ingreso de ciudadanos de Afganistán, Birmania, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen, además de restringir los de Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela.

Recorte de beneficios fiscales

Por otro lado, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció este viernes que el Gobierno recortará los beneficios fiscales para los indocumentados, pues el presidente sostiene que un migrante que gana $30,000, con tarjeta de residente, recibe unos $50,000 anuales en beneficios para su familia.

La medida excluirá a inmigrantes indocumentados y a “otros extranjeros que no califiquen” de las porciones reembolsables de créditos fiscales como el de ingreso por trabajo, el crédito adicional por hijos, el crédito de “oportunidad americana” y el crédito por aportaciones a cuenta de ahorro.

Revisión de remesas

Bajo esta misma lógica, Bessent compartió una alerta que emitió la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, en inglés) este viernes para elevar la vigilancia de las transferencias transfronterizas de fondos, como las remesas, que sumaron más de $72,000 millones enviados desde Estados Unidos en 2024.

La FinCEN pide a los negocios de envío de dinero que reporten “actividad sospechosa” sobre las transferencias de los inmigrantes indocumentados de $2,000 o más al citar riesgos de lavado de dinero y narcotráfico.

Freno a los afganos

Las medidas también van de forma particular contra los afganos, pues el Departamento de Estado anunció este viernes que “pausó de inmediato” la emisión de visados para los ciudadanos de Afganistán.

Mientras que, apenas horas después de la balacera, USCIS suspendió las solicitudes de inmigración de afganos.

Aunque funcionarios de inteligencia verificaron al ciudadano afgano que disparó contra la Guardia Nacional antes de su llegada a Estados Unidos en 2021, el director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, sostuvo que esto no implicaba que fuese apto para vivir en el país.