Nota de archivo: publicada hace más de 90 días

Acevedo Vilá culpa a Rosselló de la crisis fiscal del Gobierno

Por Primerahora.com 02/27/2014 |07:10 a.m.
El exgobernador también acusó a Rosselló de haber comenzado la “deuda extraconstitucional” para poder financiar la tarjeta de salud. Dijo que lo hizo al tomar una línea de crédito “secreta” de $200 millones en el Banco Gubernamental de Fomento. (Archivo)  
Aludió a que la principal causa de endeudar al Gobierno lo fue la tarjetita de salud que implantó el exgobernador y exsenador Rosselló durante su incumbencia del 1993 al 2000.

Tras romper el silencio a varias semanas de la degradación del crédito del país a chatarra, el exgobernador Aníbal Acevedo Vilá culpó este jueves a la administración de Pedro Rosselló de llevar al Gobierno a la situación fiscal en la que se encuentra.

 Aludió a que la principal causa de endeudar al Gobierno lo fue la tarjeta de salud que implantó el exgobernador y exsenador Rosselló durante su incumbencia del 1993 al 2000.

“Desafortunadamente, esa responsabilidad fiscal comenzó a cambiar, para mal, cuando en un debate de candidatos a la gobernación en 1992, Pedro Rosselló habló de su propuesta para crear la tarjeta de salud y prometió libre selección de médicos privados con cobertura completa incluyendo medicinas y laboratorios. En aquél momento, la candidata del Partido Popular Democrático, Victoria Muñoz, dijo claramente, "eso no se puede". Victoria no dijo, "eso no me gusta" o, "si eso se hace, será malo para la gente". Dijo, "eso no se puede porque nos va a llevar a la quiebra, porque Puerto Rico no tiene el dinero para hacerlo". En otras palabras, Rosselló estaba prometiendo al hijo un BMW, cuando el sueldo de la familia para lo que daba era para un KIA”, afirmó en una de sus comunes columnas de opinión publicada en las redes sociales.

Añadió que “lo que ha pasado después es historia. La mayoría de los puertorriqueños no la escucho o no le quiso creer y el "sí se puede" de Rosselló se convirtió no meramente en un slogan de campaña, sino en un dogma y una forma de gobernar y administrar los bienes pública, del cual ha sido muy difícil escapar. A partir de ese momento, la búsqueda del bien común quedó atrás para satisfacer gustos que Puerto Rico no podía pagar. Con el "sí se puede" que comenzó Rosselló se asumió como un mantra del financiamiento público, "la última que la pague el diablo". Y la verdad es que no hay tal cosa y ahora lo estamos viviendo”.

El exgobernador también acusó a Rosselló de haber comenzado la “deuda extraconstitucional” para poder financiar la tarjeta de salud. Dijo que lo hizo al tomar una línea de crédito “secreta” de $200 millones en el Banco Gubernamental de Fomento.

 “La transacción la descubrí yo cuando era legislador de minoría y estaba escudriñando el presupuesto sometido por Rosselló. Hasta ese momento, nunca antes en la historia de la administración pública de Puerto Rico se había iniciado un programa operacional (que equivale a un gasto y no a una inversión de mejoras permanentes en infraestructura) con una línea de crédito de esa magnitud, sin que la Asamblea Legislativa la hubiese autorizado y sin identificar su fuente de pago”, denunció Acevedo Vilá.

El exmandatario aprovechó también para justificar por qué su administración o la de Sila María Calderón no pudo detener el gasto de dinero en la tarjetita de salud de Rosselló.

“Cuando Sila Calderón fue gobernadora y depuró la listas de participantes para excluir personas que no cualificaban y tratar de controlar el gasto, la demagogia del "sí se puede" la acribilló políticamente. Cuando me tocó a mí gobernar, intenté poner deducibles pequeños para controlar el gasto y prevenir la sobre utilización, pero la demagogia del "sí se puede", atrincherada en la Asamblea Legislativa que controlaba el PNP y con el propio Pedro Rosselló en el Senado, lo impidió. Y me apena decirlo, pero mi recuerdo es que ninguna de esas dos medidas de reducción de gastos recibió respaldo en la discusión pública y muchas de las personas que he escuchado recientemente decir que nos habían advertido lo que iba a suceder con nuestras finanzas, en aquellas instancias no alzaron su voz a favor”, sostuvo.

Asimismo, Acevedo Vilá tronó con otras determinaciones tomadas por la administración Rosselló para construir obra pública sin tener dinero para desarrollarlas. Habló, por ejemplo, del Tren Urbano, el Centro de Convenciones y el Coliseo de Puerto Rico.

 “El resultado de los ocho años de Pedro Rosselló fue que de un déficit presupuestario operacional de entre $50 y $100 millones que tenía el gobierno central en 1992, se elevó a más de $1,000 millones anuales cuando Rosselló salió de La Fortaleza. No dejó identificada ninguna fuente de pago para su deuda extraconstitucional, que superaba los $5,0000 millones, ni para esos proyectos que orgullosamente él y su gente se adjudican”, puntualizó.

En resumen, para Acevedo Vilá la crisis no se ha creado por tomar prestado y salir a emitir bonos, como ahora propone la administración de Alejandro García Padilla. “Sino en gastar más de lo que tiene y en seguir tomando prestado ignorando los números verdaderos y la situación financiera real”, dijo.