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Suspensiones sumarias en la UPR

12/18/2010 |
El pasado jueves, el líder estudiantil Waldemiro Vélez (al centro) fue amenazado de arresto por el superintendente de la Policía si entraba al Recinto. (Primera Hora / Andre Kang)  

La rectora del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, Ana Guadalupe, confirmó ayer que ha emitido “varias” suspensiones sumarias contra universitarios que han participado del actual conflicto estudiantil, y no descartó que vengan más.

Ésta se negó a precisar el número de suspensiones que ha tramitado, pero sí admitió que la Policía no puede arrestar a ninguno de esos estudiantes.

Aclaró que los suspendidos no pueden tomar clases, pero entrar o no al campus depende de las restricciones que les hayan estipulados.

“No pueden ser arrestados por la Policía (por entrar al campus). La Policía arresta cuando hay la comisión de un delito, y eso hay que separarlo del proceso disciplinario administrativo”, consignó Guadalupe al desmentir al jefe de la Policía, José Figueroa Sancha.

Figueroa Sancha amenazó el jueves al líder estudiantil Waldemiro Vélez, hijo, con arrestarlo si se atrevía a entrar al Recinto de Río Piedras.

Guadalupe puntualizó, de otra parte, que ella no ha suspendido a nadie a causa de las manifestaciones estudiantiles que se han dado dentro del Recinto a pesar de su veda. También indicó que las acciones disciplinarias no están relacionadas con la guagua de seguridad vandalizada durante el paro de 48 horas que antecedió a la huelga.

En cuanto a las notificaciones a los sumariados, dijo que han sido tramitadas vía correo certificado y que en algunos casos se busca a los imputados para emplazarlos en persona.

¿Vienen más suspensiones?

Depende… La suspensión sumaria se da en función de que se incumpla el reglamento.

Añadió que hay querellas de incidentes ocurridos durante el paro de 48 horas que se están evaluando.

La Rectora precisó además que son cinco los estudiantes arrestados por la Policía durante el conflicto estudiantil.

La Rectora también aceptó ayer que hay un grupo de decanos que quieren volver a la cátedra y que han puesto a su disposición su renuncia. Se menciona que son Carlos Severino, Jorge Rodríguez Beruff y Jorge Luis Ramos Escobar.

Demandarán los papás

Las expresiones del superintendente de la Policía contra Waldemiro Vélez, hijo, trajeron cola. Los padres del líder estudiantil anunciaron ayer que van a demandar tanto a Guadalupe como a Figueroa Sancha.

En conferencia de prensa, Waldemiro Vélez, padre, y Rosalinda Soto, madre del estudiante, dijeron que la amenaza de arresto contra su hijo, cuando menos, representa un intento de intimidación y restricción de los derechos constitucionales del estudiante, “por referirse a una expulsión que no existe”.

Destacaron que una expulsión viene precedida de un proceso disciplinario, que tiene que notificársele al estudiante y obrar en su expediente.

El ambiente en el Recinto de Río Piedras estuvo ayer relativamente calmado y, nuevamente, con pocos estudiantes cogiendo clases.

Unos 100 huelguistas, acompañados de profesores, optaron por manifestarse al mediodía frente al bufete McConnell Valdés, en Hato Rey.

Los estudiantes reclamaron que ese bufete es el culpable de que la Ley 7 le restara ingresos a la Universidad.

También denunciaron que McConnell Valdés se ha convertido en el principal asesor legal de la UPR, y que se lleva una buena cantidad de dinero de la afligida institución.

Los huelguistas marcharon por medio de la avenida Muñoz Rivera, para protestar frente al bufete Cancio, Nadal y Díaz, donde ubican las oficinas del miembro de la Junta de Síndicos Luis Berríos.

Mientras tanto, en el portón peatonal del Museo -donde todo el tiempo había fuerte presencia de la Policía- se suscitaron varios incidentes con estudiantes y ciudadanos que querían entrar o salir del campus universitario.

En el lugar, los guardias universitarios no permitían que ningún estudiante entrara sin tarjeta de identificación, pese a que ellos tenían tapadas sus identificaciones con chalecos negros y tampoco querían dar sus nombres, ni siquiera a la prensa.

Una estudiante de Ponce, que se hospeda en la residencia interior y olvidó su tarjeta de identificación, lloró a lágrima viva para que la dejaran pasar. La joven Ana Mari Santiago le rogó a un guardia que sólo se identificó como “el supervisor”, quien la dejó pasar después de un largo rato y cuando encontró el nombre de la universitaria en una lista.

Otras estudiantes, como Natalie Báez y Charlene González y una profesora por contrato, que tampoco tenían identificación con foto, nunca lograron entrar.

Báez, estudiante de Administración de Empresas, llamó “marionetas” a los guardias universitarios, quienes no le permitieron regresar de su hora de almuerzo a la biblioteca José M. Lázaro, pese a que llamó frente a ellos a su supervisor y dos empleadas de la biblioteca dieron fe de que la joven labora por jornal en la Colección del periódico El Mundo.

Charlene González denunció, junto con otros estudiantes de la residencia interior del campus, que son objeto de hostigamiento y persecución de parte de policías estatales. González anunció que en los próximos días radicarán demandas civiles por intimidación y acoso sexual. “Tenemos grabaciones de policías persiguiendo a residentes dentro del Recinto”, dijo para agregar que otras universitarias se han quejado de que en horas de la noche algunos policías las hostigan con comentarios obscenos sobre sus cuerpos.

Denunció, además, que en las noches la Policía los obliga a usar el portón de la avenida Gándara, “arriesgando nuestra seguridad”.

El Recinto de Humacao de la UPR, en tanto, amaneció con la presencia de agentes que sobrepasaban la cantidad de estudiantes que están en paro.

El profesor de Humanidades Luis Sánchez Longo relató que agentes amenazaron con arrestar a manifestantes que estaban sentados en la carretera frente a uno de los portones, “cuando a esa hora no pasa nadie por ahi”.